diumenge, 7 d’abril de 2013

Si los conejos no fuman... ¿Por qué arden los montes? - Conviviendo con los Incendios Forestales #nomásincendios (Parte 1 de 2)

1. INTRODUCCIÓN

Disculpe el lector (especialmente el del ámbito profesional) la aparente falta de seriedad ante un tema tan serio e importante como el de los incendios forestales, pero la licencia humorística, aparentemente burlesca, del título de este texto corresponde a una frase pertinente que no deja de enunciar una gran verdad. Se trataba de atraer su atención. Si lo he conseguido, objetivo cumplido... y vamos pues a por la respuesta. 

El pasado domingo día 24 de marzo se produjo en la localidad valenciana de Barx el primer incendio forestal con un potencial de afección a zonas pobladas. Podría decirse que se vivió la primera situación potencialmente peligrosa para áreas pobladas de esta campaña, muy precoz. Pero seguramente no será la última. 

A pesar de lo que pueda parecer a muchos, pasó menos de lo que podría haber pasado. Y al final, como casi siempre, fue gracias a la meteorología y al trabajo duro de los profesionales. Aunque lo segundo, en general, sin la ayuda de lo primero pueda llegar a ser frustrantemente improductivo.

Y esta afirmación (de que pasó menos) es fácilmente entendible:

1. Al producirse el incendio sobre una zona ya quemada, existía menos vegetación (combustible disponible para el incendio).

2. Los cambios de viento dirigieron el fuego hacia terrenos forestales y no hacia zonas pobladas, por lo que (afortunadamente) no llegó a producirse un impacto directo del frente del incendio contra ninguno de los numerosos núcleos que existen en la zona.

Pero, ¿qué habría ocurrido si el viento hubiese provocado dicho impacto?

El resultado habría sido mucho peor. Y esto no es nuevo. Es algo que trae de cabeza a los profesionales de los incendios forestales desde hace tiempo.

La mayor parte de los núcleos de población europeos en áreas forestales (Interfaz Urbana Forestal) no están adaptados al riesgo de incendio. No disponen de los medios mínimos, ni la estructura territorial es la adecuada. Además, la población que los habita no tiene una percepción efectiva del riesgo (la que produce cambios, actuaciones defensivas), ni la formación necesaria.

Sobre ello, y sobre las consecuencias de esta negligencia colectiva, trata el presente artículo. Lejos de usar tecnicismos, se pretende que la ciudadanía en general pueda entender a nivel general el problema. Ese entendimiento permitirá, tal vez, un cambio de concepto y de percepción que resultan, al entender de muchos profesionales, imprescindibles si se quiere reconducir el problema. Por ello existen numerosos enlaces externos a información de carácter divulgativo, no técnico. 


Imagen 0. Incendio Forestal Barx 24/03/2013. Fuente: Unidad de Fuegos Forestales


1.A. ¿POR QUÉ SE PRODUCEN GRANDES INCENDIOS Y NO SE APAGAN?. EL ESCENARIO.

La respuesta a esta pregunta no es sencilla. Bueno, realmente lo es, pero depende de múltiples factores. De ahí su "complejidad". 

A lo largo de estas líneas se analizará de forma somera la problemática de los Grandes Incendios Forestales (GIF), o de los incendios que afectan núcleos de población, y porque resulta tan complicada su extinción.

Los cambios socioeconómicos y culturales tanto en el modelo productivo como en la forma de vida que se han ido sucediendo en el siglo XX han ido provocando un abandono total o parcial de los espacios forestales, y como consecuencia, de antiguos métodos de gestión y aprovechamiento de los recursos naturales. Ese abandono ha tenido una primera consecuencia directa: Cada vez hay más terrenos forestales sin gestión. Esto equivale a millones de metros cúbicos de material vegetal disponibles para arder en caso de incendio.

Un dato para ejemplificar el hecho. Son datos de 2011 de la Sociedad Española de Ciencias Forestales y resultan muy aclaratorios. En 1975 los montes en España albergaban 457 millones de metros cúbicos de madera. En 2009 se habían duplicado estas existencias.

En términos de Incendios Forestales, en poco más de 30 años existe el doble de combustible en el monte. Esto es producto de la falta de aprovechamiento (con el consiguiente prejuicio económico) y de la falta de gestión. Ni siquiera los sectores sociales históricamente más contrarios al uso productivo del monte niegan ya este hecho (algunos colectivos mal llamados ecologistas).

Desde hace años, grupos ecologistas como Greenpeace, con amplia tradición de seriedad en sus planteamientos y profesionalización de sus estructuras con personal técnico, llevan a cabo propuestas que evidencian la necesidad de gestionar los montes, y que la disyuntiva entre conservación y gestión es un concepto superado ampliamente por los planteamientos actuales de la técnica forestal - ambiental.

(Leer propuesta Greenpeace) (Leer noticia IIFF Valencia Greenpeace)


Gráfico 1. Extraído del artículo Biomasa y energía. Una cuestión de estrategia - Planetaris 
(leer artículo completo). Fuente: SECF.

El hecho de que los grupos ecologistas defiendan actualmente la necesidad de "entrar al monte", es significativo. Históricamente ha existido un enfrentamiento (en cierto modo incomprensible) entre los profesionales del sector forestal y los movimientos conservacionistas. Afortunadamente, el siglo XXI, lo evidente del problema y el cambio de paradigma de unos y otros ha provocado esta confluencia que debería conducir a más y mejor gestión forestal, que no deja de ser, más y mejor SOSTENIBILIDAD.

En todo caso, los cambios y el abandono del mundo rural y su agricultura han ido dibujando un panorama cada vez más complejo desde el punto de vista de la lucha contra los incendios forestales, favoreciendo el desarrollo de masas de vegetación descontroladas y la aparición de gran cantidad de núcleos de población residencial u otras tipologías de núcleo poblacional (cámpings, áreas recreativas, …) en suelo forestal.

A la falta de control sobre gran parte de los terrenos forestales se le añade la práctica desaparición de la planificación y la gestión silvícola. Si bien durante gran parte del siglo XX la situación sociopolítica del Estado Español generó una clara apuesta por la gestión forestal, las décadas de los 80 y los 90 han ido consolidando un cambio que ha desembocado en la situación actual de abandono. Más datos reveladores:

Gráfico 2. Extraído del artículo Biomasa y energía. Una cuestión de estrategia - Planetaris 
(leer artículo completo). Fuente: OSE.

Esta tabla, muestra un hecho desconocido pero relevante. La mayoría de los montes españoles NO ESTÁN ORDENADOS. Incluso regiones en las que existe una industria forestal como Catalunya o Nafarroa no llegan a tener ordenada ni un 50% de su superficie. Significativo, ¿no?. 

Un plan de ordenación de montes "es un proceso de planificación de la gestión (de un monte), que incluye un diagnóstico de su situación ecológica y económica, la definición de objetivos y las acciones necesarias para alcanzarlos y que se plasma en el Proyecto de Ordenación. Los Planes Técnicos de Gestión ... son documentos similares pero de menos detalle o extensión, pensados para montes de poca entidad." (extraído de LOS PROYECTOS DE ORDENACION DE MONTES COMO HERRAMIENTAS PARA LA CONSERVACIÓN EN LOS ESPACIOS PROTEGIDOS. Publicado por el MAGRAMA)

En román paladín, del mismo modo que se redactan los Planes Generales de Ordenación Urbana para diseñar la política territorial de un municipio, los montes requieren de un plan que oriente su gestión para conservarlos, aprovecharlos y evitar que se quemen. 

Un monte, y sus aprovechamientos, bien gestionado es un recurso RENOVABLE. Esto es, la sociedad en su conjunto podría estar disfrutando de él de forma ininterrumpida en el tiempo. Pero para ello, es necesaria la gestión. En lugar de esta situación ordenada, tenemos un coste ingente de mantenimiento de estructuras de extinción (apagar incendios cuesta dinero, además de provocar daños económicos, sociales y ambientales).

Es decir, en lugar de generar dinero con un recurso, lo destruimos y nos cuesta dinero. ¿No es esto un contrasentido?

La falta de recursos económicos asociados a los espacios forestales ha acabado provocando una situación generalizada de abandono del manejo del medio forestal. 

En muchos casos se pueden encontrar montes con grandes extensiones de vegetación continua, con escasez de infraestructuras (caminos, fajas, balsas…) que o bien han ido desapareciendo, o bien se encuentran en mal estado, favoreciendo todos estos factores las condiciones idóneas para la producción de Grandes Incendios Forestales. Llegar al fuego, acaba siendo un problema dado que no siempre existen accesos a las zonas que están ardiendo.

Imagen 1. Masa densa de pinar con matorral en Monte de Utilidad Pública valenciano. Origen de la masa: Regeneración natural por emisión de semillas post-incendio. Si se vuelve a producir un incendio en este tipo de masa forestal resulta, en la práctica, imposible de apagar. Falta de gestión forestal y aprovechamiento del recurso "biomasa". Además, en este tipo de masa el arbolada invierte recursos en competir, y no puede desarrollarse adecuadamente. De este modo, difícilmente alcanzará el estatus de "bosque". Masa forestal con alto riesgo de incendio.
Fuente: Dalmau, F. 2012.



ABANDONO DE TERRENOS AGRÍCOLAS

Lo mismo ha ocurrido con muchas zonas agrícolas, que poco a poco han ido siendo abandonadas por la falta de rentabilidad, productividad, o directamente por la inexistencia de un relevo generacional dispuesto a asumir las labores del campo, provocando lentamente el abandono del medio rural. En la primera década del siglo XXI, en zonas como por ejemplo el litoral valenciano, el efecto producido por la falta de rentabilidad de las explotaciones, unido a la proliferación de un sector urbanístico – inmobiliario, ávido de terrenos a bajo coste, ha provocado que incluso los campos de cítricos hayan sido abandonados a su suerte, con la esperanza de recibir la “lotería” que muchos entendían en la afección de sus tierras por un programa urbanístico. Este abandono masivo de terrenos de cultivo ha conllevado la lógica proliferación descontrolada de vegetación en zonas históricamente consideradas como suelo no forestal, y por tanto, exentas de padecer la amenaza del fuego. (leer noticia al respecto



Imágenes 2 y 3. Incendio en zona de cultivos abandonados con afección a edificaciones. 
Fuente: arrelsonline.es (Leer noticia completa)

Así pues, áreas que históricamente no propagaban el incendio, y servían para su control (al "acorralar" el fuego contra los cultivos) constituyen ahora zonas de continuidad por las que el fuego campa a sus anchas. Y esto, lógicamente, supone un problema a la hora de combatir los incendios forestales.

FALTA DE PLANIFICACIÓN EFECTIVA

Pero, por si era poco lo descrito hasta ahora, existen más problemas. Era un asunto complejo, ya se advertía al principio del epígrafe... 

Uno de los problemas que se produce sistemáticamente es la falta de planificación efectiva. ¿A qué se refiere esta afirmación? Es fácil. 

La normativa obliga a desarrollar los planes de protección civil ante el riesgo de incendios forestales. En muchos casos ni siquiera están desarrollados. Pero es que a veces se desarrollan, y no se dotan de presupuesto. ¿Y en estos casos qué ocurre? que no sirven para casi nada.

Un dato de referencia respecto al problema. (Datos obtenidos a través del Consorcio SIDEINFO - WUI Protect

De los 153 municipios de la Comunidad de Madrid que, según el INFOMA en su Anexo 4, deben disponer de un Plan de actuación municipal ante emergencias por incendios forestales, no hay datos de su elaboración ni de su homologación en el Servicio de Protección Civil de la Comunidad de Madrid. Y solo 8 municipios cuentan con un Plan municipal de Protección Civil homologado. Pero además, el problema es que no existen datos del grado de cumplimiento y/o dotación presupuestaria de dichos planes.

Pero en otras muchas zonas el problema es el mismo. En 2010 la Generalitat Valencia aprobó la nueva normativa de emergencias. En ese momento, de los 542 municipios, existían vigentes 3 Planes Locales de Prevención de Incendios Forestales (1 en Castellón y 2 en Valencia) y 75 planes más en redacción (13 en Alicante, 20 en Castellón, y 42 en Valencia). Es decir, el 0,5% de los municipios tenían Planes Locales de Prevención vigentes, y un 13,8% los estaban desarrollando. ¿Pero cuál es su grado de cumplimiento?

Ese dato, actualmente, no está disponible. De hecho, el Plan de Acción Territorial Forestal Valenciano (PATFOR) en su apartado 10.2.3 (Directriz 3: Integrar la prevención de riesgos sobre personas y bienes en la gestión forestal. E1.D3.8- Regulación interfaz urbano-forestal) dice que: La normativa actual en materia de edificación y protección contra incendios, no resulta suficiente ni eficaz para la edificación de viviendas o instalaciones colindantes o dentro de la vegetación forestal.

De hecho, a nivel valenciano, el PATFOR establece RECOMENDACIONES a nivel de autoprotección, pero no obliga. Si no se cumple la normativa siendo obligatoria... ¿alguien piensa que se cumplirá siendo "recomendada"?

En el articulado que acompaña al PATFOR, concretamente en su Artículo 30, se regularán las Autorizaciones de construcciones. Y se establece que:

1. Para la emisión del informe preceptivo de la administración forestal será obligatoria la presentación, por parte del promotor de la actuación, de un plan de auto-protección contra incendios forestales, elaborado por un técnico forestal con formación universitaria y que contendrá como mínimo medidas de prevención, protección y evacuación contra incendios forestales, mediante actuaciones silvícolas y de infraestructuras.

2. La administración competente publicará una instrucción técnica para el diseño de las infraestructuras forestales que han de integrarse en los planes de autoprotección.

Faltar que se cumpla. Sería muy recomendable. Tal vez debiera serlo, dado que la adopción de medidas redunda en la seguridad de las personas que viven en zonas de Interfaz Urbana Forestal (y por ejemplo, revaloriza su propiedad). Pero desgraciadamente, la parte formativa - educativa del problema, también está por solventar.


Imagen 4. 25/12/2009 - Urbanización Sant Blai. Carcaixent (Valencia). Trabajos de de vías de evacuación y Centros de Evacuación (Centro de Recepción de Evacuados CRE) en Interfaz Urbana Forestal para defensa contra Incendios Forestales. Promoción del proyecto SIDEINFO Sant Blai público - privada. Ejemplo de planificación efectiva. Plan de Autoprotección aprobado en 2007. Ejecución de trabajos previstos cumplida a un 60% en 5 años. Fuente: Medi XXI GSA



Imagen 5. 26/07/2010 - Urbanización Sant Blai. Carcaixent (Valencia). Trabajos de apertura de franja perimetral en zona de Interfaz Urbana Forestal para defensa contra Incendios Forestales. Promoción del proyecto SIDEINFO Sant Blai público - privada. Ejemplo de planificación efectiva. Plan de Autoprotección aprobado en 2007. Ejecución de trabajos previstos cumplida a un 60% en 5 años. Fuente: Medi XXI GSA

Imagen 6. 12/12/2011 - Urbanización Sant Blai. Carcaixent (Valencia). Instalación del Sistema de Defensa contra Incendios Forestales SIDEINFO. Promoción del proyecto público - privada. Ejemplo de planificación efectiva. Plan de Autoprotección aprobado en 2007. Ejecución de trabajos previstos cumplida a un 60% en 6 años. Fuente: Medi XXI GSA


Imagen 7. Urbanización El Vedat. Torrent (Valencia). Instalación del Sistema de Defensa contra Incendios Forestales SIDEINFO. Promoción del proyecto pública. Ejemplo de planificación efectiva. Plan de Autoprotección aprobado en 2008. Ejecución de trabajos previstos cumplida a un 70% en 5 años. Actualmente en revisión del Plan de Autoprotección 


Imagen 8. Jornadas de Formación en áreas de Interfaz Urbana Forestal previas a elaboración Plan de Autoprotección. Promotor: Diputación de Castelló. Fuente: Consorcio SIDEINFO - WUIProtect


Pese a que existen notables excepciones de proyectos nacionales que suponen (desgraciadamente) una excepción a la situación general (sirvan de ejemplo de buenas prácticas municipios como Torrent en Valencia Premio ONU gestión forestal áreas de Interfaz Urbana Forestal) los datos expuestos permiten hacerse una idea del grado de desarrollo de la planificación preventiva, como paso previo necesario en la reducción del riesgo y los daños potenciales derivados de un incendio, y del ingente trabajo que todavía queda por hacer. En el ámbito de la planificación de emergencias (extinción), competencia en el caso valenciano como se ha comentado de la Conselleria de Gobernación, existen vigentes Planes Municipales de Emergencias frente al riesgo de Incendios Forestales que disponen un plan predeterminado para actuar a la hora de afrontar una emergencia a nivel municipal.

CONCLUSIÓN 1.A.

Así pues, se ha dibujado someramente un problema complejo:

1. Proliferación descontrolada de masas forestales y falta de gestión.
2. Abandono de áreas agrícolas que históricamente servían de "cortafuegos".
3. Proliferación de núcleos y estructuras poblados en zonas forestales.
4. Inversión ingente en materia de extinción y escasa en prevención efectiva.
5. Inexistencia de planificación efectiva (dotada de presupuesto y ejecutada).  
6. Falta de conciencia y formación social (de víctimas potenciales) preventiva.

Pues bien, como conclusión a la pregunta que se planteaba al principio del epígrafe, si al abandono progresivo de terrenos forestales y agrícolas, de su gestión, se agrega el desconocimiento del medio, y se le añade la creciente presión urbanística que se ha materializado en un incremento notable de núcleos de población dentro, o en contacto con el perímetro de zonas sin manejo de la vegetación (no solamente terreno forestal), el resultado es un incremento de la población que potencialmente puede verse afectada por una emergencia derivada de un incendio forestal. Y en incendios, las personas van antes que el monte.

Eso significa que mientras los medios se preocupan por defender urbanizaciones, o zonas pobladas, el fuego campa a sus anchas. Este epígrafe, pese a ser una simplificación resumida, explica porque cuando se producen varios Grandes Incendios al mismo tiempo se alcanzan superficies afectadas de vértigo. 

Los medios destinados a la protección de zonas pobladas no pueden trabajar en labores de extinción. Y los medios son finitos. No tenemos tantos.

Y esto, genera algunas preguntas: 

Si las zonas pobladas tomaran conciencia e invirtieran en su autoprotección, ¿mejorarían los resultados de extinción? 

Seguro. Los medios destinados a protección serían menos, y se incrementarían los que van a extinción.

Si se invirtiesen más recursos en la prevención de incendios,  ¿mejorarían los resultados de extinción?

Con toda probabilidad. Toda la eliminación previa de combustibles, apertura de caminos, franjas cortafuegos perimetrales, etcétera, generaría una menor virulencia del fuego forestal.

Pero no solamente eso. Se reduciría la factura de la extinción (se apagarían antes), se reducirían los daños económicos, ambientales y sociales, y además, se generarían puestos de trabajo, y se crearía energía renovable. 

Esto mejoraría el acuciante problema del empleo y una balanza comercial exterior española que en 2012 importó 61.000 millones de euros en energía de otros países. 

Entonces, ¿Por qué razón no se hace?

Ojalá tuviese la respuesta a esa pregunta... Pero probablemente por la falta de conciencia social real y efectiva, que es la precursora de la conciencia política ante cualquier problema. 


1.B. LOS ACTORES.

La sociedad en su conjunto tiene responsabilidades en materia de incendios forestales. Desde los visitantes ocasionales de los espacios naturales, que disfrutan saliendo de las ciudades al campo, hasta los medios de comunicación que pueden (y deben) informar adecuadamente y ayudar a forjar una conciencia colectiva, pasando por los profesionales de la extinción, las administraciones públicas y, especialmente, las personas que tienen una vivienda en los espacios forestales (víctimas potenciales).

Esta responsabilidad compartida hace que todos tengan parte de "culpa" y parte de "capacidad" en el problema. 


1.B.1. LO QUE PERCIBE "LA CIUDADANÍA".



Es frecuente escuchar la afirmación de que “los montes se queman más ahora que antes, porque no se limpian” en clara referencia a la percepción que la ciudadanía tiene respecto a la situación de dichos terrenos.

Por lo general, cuando se produce un incendio forestal la gente (generalmente de ámbitos urbanos) asiste con indignación, sorpresa y en muchos casos, desconocimiento, a los episodios de fuego forestal. Automáticamente, las redes sociales se "incendian" con comentarios al respecto.




Imagen 9: Comentarios extraídos al azar de la red social Twitter referentes al Incendio Forestal de Barx del día 24/03/2013 que ilustran el seguimiento en Internet.





En función de quién emite el comentario, el sentido es uno o es otro. Lógicamente, los 140 caracteres que permite la red social en concreto, no permiten un análisis mínimamente serio del hecho más allá de un extracto, si bien las redes sociales tienen un gran potencial (aún por explotar) en situaciones de emergencia. 



El uso recurrente de los mitos urbanos (a veces ciertos, a veces no) de los depredadores del territorio, de los incendios provocados, de los intereses ocultos... 


Por ejemplo: en el caso concreto del Incendio Forestal de Barx (se puede ver siguiendo la etiqueta #IFBarx) empezó a correr el rumor de que había sido provocado intencionadamente cuando realmente, la negligencia de unos menores (y de sus padres) estaba, presuntamente, detrás del hecho.

Imagen 10: Noticia referente al origen del Incendio Forestal de Barx del día 24/03/2013. 

Por contra, los profesionales del ámbito forestal no se sorprenden en absoluto. Pasa lo único que puede pasar dado el estado de los montes descrito en el epígrafe anterior.

Es necesario en este sentido que la población urbana tome conciencia del problema, no sólo cuando les llueven las cenizas, si no el resto del año. Detrás de un gran incendio no siempre hay intereses urbanísticos. De hecho, en 2012, los peores desastres fueron provocados POR NEGLIGENCIAS.

El incendio de Torremaçanes donde murieron compañeros, por un incendio de un vehículo. Eugenio (Agente Forestal de la Generalitat Valenciana) y Emilio (Brigadista Forestal) murieron por culpa de un fuego que provocó un imprudente. Su imprudencia, además de causar daños por importe de muchos euros, dejó viudas, huérfanos, y familias destrozadas. Y no es la primera vez. Horta de Sant Joan, Ribas de Sailice, ... imprudentes, negligentes, temerarios...


El incendio de Cortes de Pallás, en el que murió José Agustín (Piloto de una Brigada de Refuerzo contra Incendios Forestales), lo provocaron unos operarios con una sierra radial y sus chispas.

En ocasiones los profesionales utilizan una simplificación. A veces decimos que sólo hace falta "un tonto" y un mechero para montar un lío... desgraciadamente una combinación demasiado frecuente. Aunque pueden existir otras motivaciones, por supuesto. Y si encima, el "escenario" acompaña...

CONCLUSIÓN 1.B.1.

Son comprensibles las críticas a la falta de medios. Se han producido recortes por la situación actual. Y se nota. Y más que se va a notar. Por desgracia. Pero "la ciudadanía" que emite esas críticas, además de reclamar más inversión (necesaria), también debe comprender que el escenario descrito anteriormente implica que aunque se duplicaran los medios en extinción, el terreno de juego es tan hostil que no generaría una mejora sustancial en los resultados de la extinción. Y si no se incide sobre el escenario, no sería un dinero bien invertido. Por desgracia.

El dinero, y los recursos, deben invertirse antes. 


1.B.2. LAS "VÍCTIMAS". LOS PROPIETARIOS.

Disculpen ustedes. Pero en parte, la culpa también es suya. Tal vez esta afirmación sea políticamente incorrecta. Pero no soy político. Soy ingeniero. Mis afirmaciones van acompañadas de datos objetivos. 

Y como muestra, un botón. Desde hace 8 años el equipo con el que tengo el placer de trabajar ha colaborado con gran cantidad de comunidades de propietarios. Urbanizaciones, casas aisladas, cámpings, ... y la experiencia empírica nos ha demostrado un hecho: la mayoría de la gente delega en las administraciones la responsabilidad de su protección ante un incendio forestal. 

"Papá Estado" tiene la obligación de protegernos, dicen. Y he aquí uno de los errores más notables. No es objeto del presente artículo determinar dónde acaba la responsabilidad del Estado. Por contra, sí lo es intentar evidenciar un hecho. "Papá Estado" hay momentos en los que no llega a todos los rincones de la emergencia. 

Y en ese momento, justo cuando los operativos de emergencias se ven colapsados y desbordados por una situación excepcional, usted estará sól@. Puede llorar, patalear, protestar, denunciar, o llamar a su primo periodista para que publique un Editorial durísimo contra el Estado, contra los profesionales de los incendios, a los que llamó y no acudieron...

El derecho al pataleo no es Constitucional, pero casi. De todos modos, haga lo que haga cuando llegue ese momento, no cambiará la situación.

Por contra, puede usted tomar cartas en el asunto. Puede acometer algunas sencillas actuaciones que mejorarán su seguridad, y la de su Comunidad de propietarios. De hecho, bajo el punto de vista de muchos profesionales esto no debería de ser opcional.

Ustedes, los propietarios de viviendas en espacios forestales deberían estar obligados a tomar estas medidas. Sus urbanizaciones se convierten en ratoneras para los medios de extinción. 

Ratoneras en las que se mete a los medios de extinción con la presión de ustedes mismos, la de sus alcaldes, la de sus concejales, y la de su primo, el periodista. Todos ellos pretenden que a última hora, sin medios y en situaciones con la seguridad muy comprometida, sean los profesionales los que arreglen el entuerto, e intenten minimizar los daños. Suele salir mal.

Un ejemplo. En primera persona. En el incendio forestal de Cortes de Pallás del año pasado algunos compañeros y yo tuvimos ocasión de acudir (como voluntarios) a la urbanización del Pic de la Cabra, en Carlet. El fuego impactó contra la urbanización. Ni franjas de protección en el perímetro, ni mangueras, ni hidrantes que permitieran a los camiones de bomberos recargarse del agua de depósitos o piscinas, ni,... nada... 

Nos asignaron a un mando, y nos pusieron al lado de unos pocos bomberos que llevaban más horas de las que conviene recordar combatiendo. Lo más que pudimos hacer evitar que algunos "valientes" imprudentes se metieran en el monte con mangueras de riego, y tumbar algunos árboles de prisa y corriendo con nuestras propias motosierras. 


Imagen 11: Dalmau, F. 2012 - Incendio de Cortes de Pallàs, 2012. En la urbanización del Pic de la Cabra (Carlet) un vecino intenta hacer frente al fuego con una mánguera convencional de jardinería en un cortafuegos abierto con urgencia (se pueden ver los pinos recién cortados apoyados en los que no se han podido cortar). Situación de riesgo inminente por una mala política de prevención por parte de propietarios y administración local en perímetro de núcleo.


Imagen 12: Dalmau, F. 2012 - Incendio de Cortes de Pallàs, 2012. En la urbanización del Pic de la Cabra (Carlet) Afección a cipreses en el seto de un chalet a pesar de la carretera perimetral.

Vídeo de Ribera televisión sobre la polémica.

Un detalle. Esta imagen es de hace unos días. La curiosidad y la preparación de este artículo me llevó al lugar en el que estuvimos trabajando. Los árboles cortados para abrir espacios siguen allí. ¿Esperando el próximo incendio?


Imagen 13: Dalmau, F. 2013 - Incendio de Cortes de Pallàs, 2012. En la urbanización del Pic de la Cabra (Carlet) Árboles cortados durante el incendio siguen sin ser retirados y permanecen "disponibles" como combustible seco para futuros incendios.


En nuestro caso, el viento nos salvó. El flanco en el que trabajábamos recibió viento lateral y el fuego pasó de largo. Nuevamente la meteorología jugó un papel fundamental. El flanco de la ladera de enfrente no tuvo tanta fortuna. Las responsabilidades compartidas (administración - ciudadanía) no pueden derivar en este tipo de situaciones. Cuando se produce este hecho (Refrán valenciano "Tots al sac, i el sac en terra" - "El uno por el otro, la casa por barrer") el problema no se resuelve sólo. Y si se produce un nuevo incendio, tal vez no haya tanta suerte.  


Imagen 14: Dalmau, F. 2012 - Incendio de Cortes de Pallàs, 2012. En la urbanización del Pic de la Cabra (Carlet) Impacto contra zona de viviendas a favor de viento y a favor de pendiente.


CONCLUSIÓN 1.B.2.

Si bien resultan comprensibles las críticas a la falta de medios por parte de las víctimas que han padecido daños materiales y pérdida de calidad de vida (paisaje, ...), culpabilizar exclusivamente a las administraciones públicas es la opción fácil. 

Las administraciones son responsables. Por supuesto. Pero los propietarios también tienen responsabilidades. Sean los propietarios de terrenos forestales que circundan urbanizaciones, sean los propietarios de chalets en el interior del núcleo. De hecho, en esta urbanización el fuego corrió por dentro con facilidad quemando unas zonas sí, y otras no.

La AUTOPROTECCIÓN (protegerse usted mismo) es una obligación racional. Es de sentido común. Puede usted esperar a que vengan a ayudarle (lo que ocurrirá el 99,9% de las ocasiones). Pero cabe la posibilidad de que llame, y no vengan. De hecho, actualmente esa posibilidad es cada día un poco más probable. 

Autoprotección es sinónimo de proteger lo propio. Su casa, su entorno (el que usted disfruta) su familia...

Ante eso, ¿le parece lógico delegar la responsabilidad?



1.B.3. MEDIOS DE COMUNICACIÓN

El papel de los medios de comunicación en las emergencias es fundamental.

Si bien actualmente en ocasiones deja mucho que desear la fiabilidad de las fuentes en ámbitos no relacionados con las emergencias, dar informaciones erróneas, inexactas, o inventadas en el marco de las emergencias es una temeridad. Por ejemplo, en el incendio de Barx, algunos medios de comunicación empezaron a especular sobre una autoría intencionada del fuego. 

La inmediatez exponencial con la que la información fluye por internet es una herramienta potente. Pero también un riesgo. Un ejemplo que se produjo durante el incendio forestal de Barx. Un medio local, citando fuentes de un bombero responsable de la extinción, apunta a un fuego intencionado.

No suele ser habitual que los bomberos hagan declaraciones. De hecho tienen gabinetes de comunicación que se encarga de gestionar la información OFICIAL, precisamente para evitar la extensión de rumores.


Imagen 15: Conversación en twitter acerca de la causalidad del incendio forestal de Barx. Posteriormente se confirma que ha sido una negligencia de dos menores jugando con artefactos pirotécnicos en una zona forestal. Por tanto, negligencia.


En este blog se pueden leer un interesante artículo de Luis Serrano, Periodista y coordinador del Servicio de Información de Emergencias de la Comunidad de Madrid (Emergencias 112), que ha sido redactor en la Cadena SER y en Onda Cero, y que es además miembro del ERICAM (Equipo de respuesta inmediata en catástrofes). Este profesional (con perfil en twitter) sería un ejemplo de fuente fiable de información. En su artículo se desgranan diversos ejemplos, pero el de Cortes de Pallás y las motosierras fue notable.

¿En qué cabeza cabe que una comarca agrícola como la Ribera Alta necesite importar motosierras?

Hizo falta algo tan simple como esto: 




Este tipo de bulos provocó que corriera la pólvora en Internet, y lo que es más grave. Colapsó la centralita telefónica de la Policía Local de Carlet. Los usuarios de smartphones y nuevas tecnologías no son conscientes, por lo general, de cuánto daño puede hacer la falta de responsabilidad en sus afirmaciones cuando se producen situaciones de emergencia.

De ahí la relevancia de los medios de comunicación, que pueden desmentir este tipo de bulos y rumores con facilidad haciendo un buen uso del ingente número de seguidores que suelen tener, y que pueden colaborar con los equipos de emergencias a canalizar, monitorizar y repartir la información de forma adecuada. 

CONCLUSIONES 1.B.3.

Afortunadamente hoy en día ha surgido gente profesional con la intención de echar una mano, son los Voluntarios Digitales en Emergencias que ayuda a intentar controlar este tipo de situaciones. No obstante, el ejercicio responsable de la labor informativa resulta fundamental. Este grupo de nueva creación tiene una capacidad limitada, pero puede ser amplificada si los medios de comunicación actúan debidamente.




Respecto a qué hacer, extraído del blog de SocialMedia, aquí se adjunta un patrón metodológico (orientado especialmente a periodistas) a seguir en este tipo de situaciones de emergencia, sea por fuego forestal, o por otros hechos:




CONTINUARÁ...

3 comentaris:

  1. Hola,
    Felicidades por la entrada, muy buena.
    Una objeción. Se te ha escapado un prejuicio: "Ni siquiera los sectores sociales más contrarios al uso productivo del monte" ¿Estos son los ecologistas de Greenpeace?.

    Entonces, siguiendo la extremada rusticidad del razonamiento, "Los Ingenieros son los sectores sociales más contrarios a la conservación de la biodiversidad en el monte".

    Aunque se vinculen los argumentos a documentos de Greenpeace, no me parece justo soltar la pedrada para achacar un problema estructural a un colectivo.

    Quitando estos atavismos, felicidades de nuevo.

    Miguel Ángel Soto
    Greenpeace España

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    1. Hola Miguel Ángel. En absoluto. No son los ecologistas de Greenpeace. Va por gente menos seria. Lo aclararé. No soy de los que piensa que ambos conceptos son incompatibles. Al contrario. Gracias por la apreciación.

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  2. Hola, quiero agradecerle por esta entrada tan descriptiva de la situación ocurrida en la CValenciana. Desde el sur, nos solidarizamos con las víctimas de este fatídico hecho.

    No es utópico pensar que el uso actual del monte pasa por ser protegido, disfrutado y aprovechado por TODOS. Es más son objetivos prioritarios y su justificación por suerte la conocemos. A cada cual que se le de su sitio para cumplir con esos objetivos, lo que no es tolerable es tirarse piedras unos a otros para intentar ocupar un puesto destacado en no se donde. Esta manera de pensar es muy común hoy día y si se sigue en esta línea, al final la víctima es nuestro MONTE.
    Como se suele decir, "Zapatero a tu zapato".

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