dimarts, 26 de juny de 2018

La noche de San Juan, o la noche de l@s cerd@s de 2 patas...


Vaya por delante mi más sentida disculpa a los cerdos de 4 patitas, que son bastante más limpios y aseados que algunos de los de dos patitas. Y es que otro año más, las fotos tras la noche de San Juan nos demuestran el nivel de una parte importante de la sociedad. Mucho postureo, mucho compartir vídeos en redes sociales sobre lo mal que está todo, pero cuando pueden hacer algo, optan por ser unos incívicos, insostenibles, maleducados e irresponsables. Va por ustedes. 


Para empezar, un vídeo de las consecuencias de tamaña estupidez. Advirtiendo que es duro para todas aquellas personas con una verdadera sensibilidad ambiental y para con el sufrimiento de otros seres vivos. Este vídeo de Chris Jordan y su equipo, en una remota isla en medio del Oceano Pacífico, retrata muy bien las consecuencias de tanto incivismo y falta de sentido común.


Las islas Midway están a más de 2.000 millas del continente más cercano. Y en ellas, apenas hay actividad humana. El plástico que mata a las aves llega allí desde tu casa. Desde tu playa. Desde tu botellón y tu fiestecita en la playa. Desde tu poco sentido común. ¿Has visto como sufren esas aves? Supongo que te da igual. Eres el vivo ejemplo de por qué, como especie, merecemos la extinción.

Midway Atoll in United States.svg

Los residuos de estas personas incívicas e inconscientes recorre medio mundo para acabar matando a otros seres vivos a miles de kilómetros de distancia. Olé vosotros. Olé vuestra inconsciencia.

Miradla atentamente: esto es Bali. Un vídeo del buceador Rich Horner. Esta es vuestra grandiosa obra, y la de much@s otr@s como vosotr@s.


Fuente: The Guardian

Y vuestra obra tiene estas maravillosas consecuencias. Es una autopsia a una ballena en Noruega. Mirad lo que la ha matado. Vosotr@s sois (ir)responsables de su muerte. Colaborador@s necesari@s. Aunque cabe suponer que eso os da igual... ¿O simplemente no te das cuenta?

Fuente: NTDTV

Alrededor del 80% de los residuos que conforman las grandes islas de basura en el Pacífico y en el Atlántico de actividades terrestres. Por desgracia no sois pocos. Y cada vez el problema va a peor.


Resultat d'imatges de waste island in ocean atlantic



Cada año entre 5 y 13 millones de toneladas de plástico llegan a los mares desde el litoral. El sol, el viento, el oleaje y el calor descomponen ese material en pedazos más pequeños, que el plancton, los bivalvos, los peces y hasta las ballenas confunden con comida. Estamos incorporando residuos a nuestra cadena alimenticia. Bien. Muy bien. Además, los experimentos llevados a cabo por diversos organismos oceanográficos muestran que los microplásticos causan daños a la fauna acuática, así como a tortugas y aves: causan obstrucciones intestinales y merman sus ganas de comer, lo cual recorta su crecimiento y rendimiento reproductivo. Con el estómago lleno de plástico, algunas especies dejan de alimentarse y mueren.

Añade a eso que a a los efectos mecánicos de los plásticos se une el impacto químico, porque los contami­nantes que son arrastrados desde la tierra al mar también tienen efectos sobre el ecosistema. Es de suponer que te da igual. Pero a otras muchas personas no. ¿Te lo has planteado alguna vez?

Es estupendo que os queráis extinguir. Adelante. No lo es tanto que queráis que otr@s se extingan con vosotr@s o por culpa vuestra, así que un poco de respeto, cerd@s.



Fuente: SINIESTRO TOTAL (Galicia calidade)

diumenge, 11 de febrer de 2018

En caso de duda, cuestione a su médico o farmacéutico... o historias de la maldita post-verdad

Por lo general es recomendable (si se quiere conservar la cordura) tratar de mantenerse al margen de disquisiciones estúpidas e improductivas de las miles que se producen hoy en día por obra y gracia de redes sociales, medios de comunicación masiva, y cantidades ingentes de tiempo libre y ocioso de algunos. Es conveniente aislarse de bulos, mentiras, sandeces, gilipolleces diversas y opiniones de todo tipo... que pululan por doquier. Y es que el rigor no está de moda. "Mola" más la post-verdad. 

En un sistema democrático sostenible la mayor parte de la ciudadanía:

1. Recopila información sobre hechos
2. Saca conclusiones a partir de la información y de los hechos
3. Formula posiciones ideológicas basadas en las conclusiones
4. Escoge una organización política, social... que representa esta posición ideológica.

Pero, hoy en día, es mejor opinar que argumentar. Discutir que razonar. Denunciar que consensuar. Y así nos va. La moda del "AVerQuiénLaTieneMásLargaPermanente" es estúpida, improductiva y propia de sociedades con escasa o nula capacidad de autocrítica, ergo, de evolución. 

En la era de la post-verdad gran parte de la ciudadanía (no toda afortunadamente):

1. Escoge una tribu, secta, equipo, club de golf o partido basándose en juicios de valor
2. Adopta las posiciones ideológicas de la tribu, secta, equipo, club de golf o partido
3. Desarrolla argumentos que apoyan a esas posiciones y las establece como base para todo los demás
4. Elige hechos para reforzar esos argumentos (sean reales, o no…)

Y esto resulta, a todas luces, insostenible. Dijo Sir Isaac Newton que "los hombres construimos demasiados muros y no suficientes puentes". La post-verdad es otro muro más que habrá que superar. Y no se superará con insultos, descalificaciones y "AVerQuienLaTieneMásLarga". Se superará con pedagogía, con diálogo y con respeto. Aspectos estos que, nuevamente, tampoco están de moda. 

El término post-verdad fue escogido por el diccionario Oxford de la lengua Inglesa como la palabra del año 2016. Su definición actual fue acuñada por David Roberts (@drvox)  en 2010. Se reconoce a Donald Trump como uno de los grandes representantes de esta tendencia social tan insostebible. 


La reflexión si bien está pensada para la política, es válida para diversos ámbitos. Pero resulta especialmente grave cuando la post-verdad y el derecho de opinión se mezclan con la ciencia, la técnica y su práctica. Entienda el lector que no se cuestiona el derecho de opinión. Se cuestiona el opinar de todo, sin saber, en muchos casos, de lo que se habla. Y como muestra dos botones.


1er botón, o el caso de los ecologistas que criticaban los trabajos preventivos por corta, poda y desbroce. 

Me disculpen mis amigos ecologistas. Saben que yo también lo soy. Es más, me enorgullezco pública y abiertamente de serlo. Pero no todos los ecologistas (no todos los técnicos, no todos los políticos, ¿no todas las personas?) somos iguales, afortunadamente. Los hay más serios y formados, y menos. 

Hay colectivos ecologistas como Greenpeace o WWF que han entendido el mensaje que lleva tiempo emitiendo la profesión forestal, y hay colectivos que no. Hace poco a muchos nos sorprendió esta noticia en prensa

Noticia del Levante - EMV (2018/02/09 - Edición La Ribera) sobre los "polémicos" o no trabajos de prevención de incendios forestales llevados a cabo en Llombai (Valencia). Dijo un sabio que "De una palabra, un mundo..." explicando lo mismo de otro modo ¿Se percibe el cambio de decirlo de una forma a decirlo de otra?


Leyendo el titular cualquiera diría que se está deforestando poco menos que la Selva del Amazonas... y es que del amarillismo tampoco se salvan los medios de comunicación que han de vender periódicos (o comprar clicks) a base de no contrastar la información. El periodismo apresurado es lo que tiene. Un ejemplo: un periódico (el mismo de la noticia) da por controlado un incendio que acaba de comenzar, y luego se ve obligado a retirar la noticia porque el fuego acaba durando cuatro días y quemando miles de hectáreas... 




Error periodístico: dar por controlado un incendio el día que se inicia para después tener que quitar la noticia y volver a darla 4 días después. Consecuencias del periodismo apresurado sin contraste de las informaciones. Fuente: Levante - EMV


Reflexión a este respecto: 

La Comunidad Valenciana tiene más de 1.300.000 hectáreas de suelo catalogado como forestal. Solamente un 7% (Fuente: PEFC) dispone de un Plan de Ordenación (el instrumento que regula su gestión). Los trabajos forestales a los que hace mención la noticia se circunscriben a 10 hectáreas. Juzgue el lector la magnitud de tamaña polémica. 

Pero es que además, no es tal. Miren, hay una ciencia que data de finales del siglo XVII (ya ha llovido pese a la sequía), cuando Alemania fundó la primera Escuela de Ingeniería Forestal. La necesidad de madera para mantener las flotas de barcos para su Armada, y la escasez de buenos ejemplares arbolados para la construcción de estas naves, obligaba a una gestión del recurso. En España la primera escuela de Ingeniería Forestal data de 1.846. Esa ciencia es la silvicultura (del latín silva, selva, bosque, y cultura, cultivo​). Y es que aunque muchos se escandalicen, históricamente los montes se han aprovechado (e incluso sobreexplotado). 

La silvicultura es la ciencia que todo forestal estudia en su escuela de procedencia. Y esta CIENCIA (conviene remarcar el vocablo porque la ciencia es una cosa, y las opiniones, son otra) es la disciplina que establece los parámetros para la gestión de los bosques y también, por extensión, la ciencia que trata del cultivo de un recurso renovable como es la madera;

Es decir, la silvicultura constituye un conjunto de técnicas forestales, prescritas por técnicos forestales que han estudiado y se han formado al respecto, que se aplican a las masas forestales para obtener de ellas una serie de beneficios, bien sea producción continua y sostenible de bienes directos (madera, corcho, leñas,...) o de bienes indirectos (agua, oxígeno, paisaje...)  y servicios demandados por la sociedad.

Los tratamientos silvícolas los prescriben los ingenieros forestales, como los médicos prescriben los tratamientos médicos. Y en silvicultura hay un concepto que son los árboles muertos, torcidos, dominados... que son aquellos individuos que por sus características han perdido en la competición que establece LA NATURALEZA (y no los humanos).

Clasificación sociológica en masas regulares. Obsérvese la presencia de pies muertos, moribundos, secos, torcidos... que son eliminados para sanear la masa y favorecer que aquellos que quedan dispongan de más recursos para generar un bosque más maduro y desarrollado. Fuente: Juan Picos, Universidad de Vigo. 

Le he tomado prestada esta imagen al compañero Juan Picos profesor de forestales, ingeniero e investigador de la Universidad de Vigo. Para quien sienta curiosidad, aquí está la presentación completa que amablemente ha compartido en Internet.  

Los trabajos de Llombai han sido prescritos por técnicos, y se han eliminado fundamentalmente pies que estaban condenados y cuya presencia implicaba más riesgo de incendios forestales. Además. los trabajos son para construir un observatorio forestal (para hacer vigilancia). En él habrá personas trabajando. ¿No es legítimo intentar que esas personas tengan un entorno laboral seguro? ¿Cómo se puede estar en contra de esto? Desde el desconocimiento, es evidente.

2o botón, o el caso de los ecologistas que denunciaban quemas prescritas y acabaron viendo como lo que querían proteger se quemó sin prescripción. 




A consecuencia de este movimiento, la Conselleria paralizó las quemas. Cuando la noticia dice que GECEN recopila información científico - técnica, ¿incluyen las pesquisas de esta organización también consultas a profesionales forestales?

Conviene tener en cuenta este detalle porque durante este fin de semana se ha quemado el paraje natural. ¿Sería constructivo que ahora alguien denunciara al colectivo ecologista por haber impedido trabajos preventivos que podrían haber ayudado a contener el fuego? Realmente constructivo no. Tal vez pedagógico, pero no constructivo.

Sería interesante en lugar de ir denunciando (la "vía militar" debe ser siempre el último recurso) preguntar, consultar... entender. Una quema prescrita es un trabajo que un grupo de técnicos diseña en un Plan de Quema, teniendo en cuenta TODOS los aspectos científico - técnicos necesarios para su desarrollo. ¿Preguntó la gente de GECEN por el plan de quema? ¿Lo conocían?


Contenidos de un plan de quema tipo. Fuente: Manual de Manejo del Fuego de Federico Grillo, Didac Díaz, y Juan Caamaño todos ellos ingenieros forestales y especialistas en manejo del fuego y extinción de incendios forestales.

Reflexión a este respecto: 

La diferencia fundamental entre una quema prescrita y un incendio forestal es que durante la quema prescrita los profesionales forestales controlan la situación. Controlan el momento en el que se inicia el fuego, las condiciones meteorológicas (venta de prescripción en cuanto a humedad, velocidad y dirección de viento, temperatura...), la gente que está trabajando por la seguridad de la quema, la intensidad que alcanza el fuego (muchas veces se quema en baja o muy baja intensidad...). Por el contrario, el incendio forestal se produce cuando se produce, y no se tienen tantos elementos de control. Además, suelen producirse fuegos de alta intensidad por lo que la severidad es mayor, y los daños también. 

Por poner un símil sismológico (de terremotos, vamos): ¿es preferible un gran terremoto que libera de golpe una gran cantidad de energía o pequeños temblores controlados para liberar esa energía poco a poco? Pues esto sería algo parecido. Las quemas prescritas suponen pequeñas liberaciones de energía y sirven además para la prevención de incendios forestales (se segmeneta el territorio) y para la formación del personal de extinción. Aquí una muestra del trabajo en espacios naturales canarios. En el incendio forestal de Gran Canaria las zonas gestionadas con quemas prescritas contribuyeron notablemente a que el fuego fuese menos grave de lo que podría haber sido

Pues eso. 

Cuestione a su médico o farmacéutico... 

Hoy en día existe una tendencia peligrosa al "relativismo absoluto". Se cuestionan las vacunas, se cuestiona la ciencia, se cuestiona la técnica... y cuestionarse las cosas es bueno. Y necesario. Pero deben haber límites.

La ciencia se basa en demostrar cosas que son ciertas. Si existen empresas que hacen vacunas peligrosas, demúestrese, júzguese y castíguese a los responsables. Corríjase la mala praxis. Pero no se puede cuestionar toda la medicina que nos ha llevado a tasas de longevidad jamás conocidas en nuestra especie. Ponerse en manos de un curandero para tratar un cáncer suele acabar con el paciente muerto. Con los conocimientos de la ciencia médica tiene más posibilidades de sobrevivir, o al menos, más garantía de que los tratamientos han sido testados y validados científicamente.

Si se produce una mala praxis forestal, demúestrese, júzguese y castíguese a los responsables. Corríjase la mala praxis. Pero es importante la demostración. Y estudios científicos que demuestran las bondades de una ciencia sólida como la silvicultura o como las quemas prescritas los hay a cientos. Por lo que no, no todas las opiniones son iguales en esta materia. 

Como dijo el famoso Clint Eastwood "Opinions are like ass holes, everybody has one..." que vendría a ser algo así como "Las opiniones son como los "agujeros del culo", todo el mundo tiene uno...". Pero no todas las opiniones valen lo mismo. ¿Se atrevería usted a opinar sobre física cuántica o energía nuclear sin saber de qué va la vaina?  


Necesitamos, como sociedad, más ciencia y menos dogma. Más argumentos y menos opiniones. Más puentes y menos muros. Más comprensión mutua y menos procedimientos judiciales. Y sobre todo, más pedagogía. 


En mi caso, ruego no duden de su médico o farmacéutico. Y por ende, ruego no duden de sus forestales. Los que trabajan contra viento y marea en la Administración y los que prestan servicio en pequeñas empresas. Pueden equivocarse. Por supuesto. Si eso ocurre, los forestales hace tiempo que manejamos el concepto de "Lecciones aprendidas".

Pero confíen en que normalmente no será así. Yo no cuestionaré al cirujano que va a operarme cómo debe abrir, operar o suturar. Él sabe más que yo en ese campo. La confianza en la ciencia forestal y en los conocimientos de sus profesionales de este gremio es fundamental para prevenir incendios, gestionar bosques y tratar de mitigar los efectos del cada día más acuciante del Cambio Climático. En mi caso, la prescripción es una dosis de FORESTALINA cada vez que surja un problema de índole forestal. Cuando uno está enfermo visita a su médico o farmacéutico. Pues para lo forestal tome una de éstas cada vez que lo necesite. 

Forestalina. Fuente: Dalmau Rovira, F. 2014.



Debemos probar algo diferente. ¿Y si probamos a ponernos de acuerdo? ¿Y si rompemos muros (mentales) y construimos puentes (afectivos, empáticos y de conocimiento)? Mientras llega ese glorioso día, repitan conmigo:


¡Maldita post-verdad!




dijous, 11 de gener de 2018

Modernidad, incendios, nevadas y otros fenómenos o cómo la "sociedad moderna" aún no está adaptada a algunos riesgos del siglo XXI


El siglo XXI es un siglo moderno. Todo es modernidad. Nuevas tecnologías, palabras en inglés, modas más o menos estúpidas, redes sociales más o menos sociales... y el siglo XXI es urbano. Fundamentalmente urbano. Y en muchos casos, insostenible. Por otra parte, los seres humanos, somos una especie con una tremenda capacidad de adaptación. 

De todos modos, resulta relevante que durante las últimas décadas ha cambiado, de forma radical, la forma de relacionarse entre la especie humana y el planeta que la sustenta. De hecho, los geólogos, ya hablan del Antropoceno como era geológica. Y es que las generaciones que vendrán nos recordarán por la alfombra de plástico, fertilizantes e isótopos radiactivos que los humanos de estas décadas (un suspiro a escala temporal planeta Tierra) hemos extendido sobre la corteza terrestre durante los últimos sesenta años. Y este hecho es solamente una muestra más del cambio de relación. La gente se  ha ido a la ciudad porque la vida es más fácil. Más cómoda. Más moderna. Más servicios, más oferta cultural, más oportunidades de trabajo ... las generaciones que trabajaron la tierra con sus manos lucharon para dar a sus hijos un futuro alejado de aquella realidad. Pero, ¿es la mejor opción? Muchas veces "más fácil" o "más moderno", no es necesariamente sinónimo de “mejor”, ¿verdad?

Además, en 2017 hemos sabido, gracias a la publicación científica PNAS (Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States of America) que el cociente intelectual de la Humanidad ha ido disminuyendo 0,04 puntos por década en los últimos 80 años (en nuestra era más "moderna y esplendorosa"), y que si se tienen en cuenta todos los factores genéticos relacionados con la educación moderna, la disminución por década de nuestra inteligencia podría llegar a 0,3 puntos (al menos en Islandia, que es donde se ha hecho el estudio. ¿Extrapolable al mundo? Quién sabe...).

Seres humanos juegan al golf en Bonneville mientras el incendio forestal de Eagle Creek quema 20.000 hectáreas al otro lado del río Columbia en Oregon. Fuente: Kristi McCluer.

Viendo esta fotografía habrá quien piense, total, no pueden hacer nada. Posiblemente, es cierto. Y el campo de golf, mientras no haya humo, no deja de ser un lugar seguro, pero la imagen no deja de ser ilustrativa del hecho de que parte de la sociedad da la espalda al problema. Según datos recogidos en el Informe sobre Desarrollo Humano de la ONU en 2014, el 54% de la población mundial actual reside en áreas urbanas. En 2050 llegará al 66%. Pero el caso occidental es mucho más sangrante. En España el 77,7% de la población ya es urbana. Además la población rural está cada vez más envejecida. Y esto se traduce en problemas. El más masivo y evidente quizás sea lo de los incendios forestales. Pero hay otros, menos evidentes tal vez, pero igualmente perniciosos. Y es el problema de la falta de percepción de riesgos. 

A base de vivir en entornos seguros, y en zonas de confort urbano (donde el mayor contratiempo al que se enfrentan algunos seres humanos es pisar una cagada de perro...) se pierde cultura empírica de prevención y de autoprotección, de supervivencia y relación con el medio natural que nos ha venido albergando durante siglos. A la mayor parte de urbanitas si los sueltan en el campo, mueren en pocas horas en una secuencia más o menos proporcional a lo que les dura la batería de su teléfono móvil (si hay cobertura) y se agotan las barritas energéticas.

Y otro problema es, sin duda, una tendencia nefasta a la "Papa Estado Dependencia", o dicho de otro modo, tener nuevamente una percepción errónea basada en el hecho de pensar que hay unas Administraciones Públicas infinitas, ubicuas, omnipresentes, omniscientes y todopoderosas que tienen la obligación de proteger y garantizar nuestra seguridad bajo toda circunstancia y condición. Es pronto para saber si somos cada vez menos inteligentes, como especie, pero hay casos en los que se atisban síntomas.

Ejemplos basados en incendios forestales "modernos". 


Las personas que nos dedicamos a temas de ingeniería ambiental, sostenibilidad, emergencias vinculadas a riesgos naturales (o artificiales...), normalmente seguimos lo que ocurre en otras partes del mundo relacionado con estos ámbitos. Hacerlo nos ayuda a entender mejor la magnitud de lo que está ocurriendo, y a aprender. Siempre se aprende de la experiencia de otros. Y nuevamente los incendios forestales, están avisando. Un breve resumen de esta afirmación podría concretarse en la siguiente secuencia:

  • 2016. Empiezan los avisos. 1 de mayo de 2016 (no era verano) un incendio forestal en Canadá impacta contra la ciudad de Fort McMurray (Alberta), según algunos la ciudad más rica del continente Americano. Según muchas estimaciones, de la Tierra. La ciudad desaparece. El fuego obliga a evacuar a sus 80.000 residentes, destruye más de 2.400 casas y quema 590.000 hectáreas antes de ser controlado el 5 de julio de 2016. Según la MacEwan University (Edmonton, Canadá) el fuego de McMurray provoca daños por un coste de 8,86 billones de dólares (miles de euros). 2 muertos durante la evacuación. En agosto en Madeira se produce un incendio devastador que genera 1.000 evacuados, destruye a Funchal (la capital de la isla) más de 300 edificios. Genera daños por importe de más de 61 millones de euros a más de 80 heridos y 4 muertos.
4 de mayo de 2016: El incendio forestal que asoló Fort McMurray, es el desastre más caro de la historia canadiense desde que se tienen registros. Fuente: Jason Franson/CP

  • Enero 2017. Entre los días 18 de enero y 5 de febrero de 2017 un incendio forestal en Las Máquinas, en la Región del Maule, en Chile, crema en 14 horas 115.000 hectáreas. El ROS (Rate Of Spread) o tasa de propagación del fuego fue de más de 8.000 hectáreas / hora. En total, en ese incendio, se quemaron 467.536 hectáreas. Y solamente los trabajos de extinción (sin contar daños), en ese incendio, costaron según el Gobierno Chileno, 25.240.210 €. Hubo 11 víctimas mortales. Es considerado el primer incendio de 6ª generación.
  • Junio ​​2017. Incendio de Knysna - Western Cape, Sudáfrica. Provocado por un rayo. 7 muertos. En el mismo mes, Incendio de Pedrógão Grande - Leiria, Portugal. Entre el 17 y el 24 de junio de 2017, un incendio provocado por un rayo provoca 64 muertos y más de 130 heridos.
  • Julio - Agosto 2017. La Gendarmería francesa registra en poco más de 3 semanas 131 incendios forestales que provocan la muerte de 9 personas y quemaduras graves a otros 17.
  • Octubre 2017. Incendio de la ciudad de Santa Rosa (Tubb fire) - California, EEUU. 5.700 casas y otras estructuras destruidas. Aproximadamente 100.000 personas evacuadas. Daños directos por un importe de 86 billones de dólares. 185 personas heridas y 42 muertas. Miles de personas lo pierden todo. En el mismo mes, incendios simultáneos Portugal - Galicia coincidiendo con la llegada del Huracán el Ophelia, fuera de campaña (Esto implica menos personal). 43 muertos en Portugal, y 4 muertos en Galicia en un episodio que colapsa la estructura de emergencias en Galicia. Rodea la ciudad de Vigo provocando una situación dramática.
  • Diciembre de 2017. Incendio en Ventura (Thomas Fire) - California, EEUU. Afección a más de 114.000 hectáreas (1.141 kilómetros cuadrados), destrucción de más de 1.063 estructuras, coste directo de más 297 millones de dólares, 2 muertos durante el incendio y de momento 17 por las inundaciones y corrimientos de tierra... 
Imagen del satélite Terra del humo del incendio Thomas Fire en el condado de Ventura, el 5 de diciembre 2017, junto con el humo de otros dos incendios más pequeños (Rye Fire y Creek Fire), en el sur de California. 

En la actualidad, los incendios forestales suponen un riesgo importante a escala mundial, con 3-4 millones de hectáreas quemadas cada año en todo el mundo (aproximadamente un 3% de la vegetación existente). Entre los años 1984 - 2013, los fuegos forestales habían causado 1.940 muertes directas. Esto supone unas 65 víctimas por año. En 2017, sólo en los incendios descritos, ya han muerto 182 personas. Esto supone un 276% respecto de la media de la serie de 30 años. Evidentemente, un año en una serie larga no tiene porque ser representativo, pero el riesgo es que esta anomalía pueda convertirse en una situación crónica. El escenario, desgraciadamente, es favorable.

Y ni las víctimas potenciales de estos eventos, ni sus entornos de vida urbanos, están preparados para la magnitud de estos fenómenos. Mucha gente ha construido su vida en zonas de riesgo. 

Consecuencias directas del incendio de Thomas, en el condado de Ventura (California). Los corrimientos de tierra derivados de la pérdida de la cobertura vegetal han matado personas, obligado a evacuar a miles de residentes y destruido viviendas, infraestructuras y vías de comunicación. Fuente: Ventura County PIO. 


La modernidad urbana debe entender que, nos guste o no, tendremos que convivir con el fuego (y con sus consecuencias). Los seres humanos modernos necesitan entender que sólo se puede incidir sobre el escenario de convivencia (más preparado, o menos, más favorable al fuego, o a los Servicios de Emergencia) a través de prevención, gestión forestal y preparación social. La situación actual, de grandes fuegos con decenas de víctimas mortales y destrucción masiva, puede convertirse en norma si no se adoptan medidas urgentes. Dejar de ser excepcional, para convertirse en habitual. Los incendios ya no son un problema exclusivamente ambiental (nunca lo han sido). Son, de forma evidente, una amenaza para la vida de las personas, sus casas, sus bienes...


Ejemplos basados en nevadas de estos días


Los incendios son habituales en zonas mediterráneas. Y son muy mediáticos. Pero de vez en cuando otros fenómenos también consiguen fijar el foco. El fenómeno es distinto, pero el resultado (y algunas de las causas de problemas, en relación a los seres humanos, son las mismas). 

Las nevadas de estos últimos días, han traido consigo el atrapamiento masivo de conductores en la AP6, y toda una serie de sucesos y reacciones que, vistos con cierta perspectiva, deberían hacer reflexionar, a quien tenga ganas de hacerlo, sobre el hecho de que esto se nos está yendo de las manos. Por una parte hay una Administración Pública. Por otra parte hay una empresa privada. Y por otra miles de particulares. 

El hecho es que una nevada atrapa a miles de personas. Por supuesto que es importante saber si la Dirección General de Tráfico actuó tarde y mal. Y más importante aún es que si hubo mala praxis haya consecuencias y se aprenda, para que no vuelva a ocurrir. Por supuesto que es importante saber  si la empresa privada actuó tarde y mal, o si como no deja de ser una "industria", intentó aprovechar el momento de máxima demanda de su "producto" para ganar dinero. Esto sería especialmente grave. Pero, por supuesto también, estas situaciones deberían hacer entender a la ciudadanía que ante emergencias de cierta magnitud, la Administración, que no es ni infinita, ni ubicua, ni omnipresente,  ni omnisciente, y ni mucho menos todopoderosa, no puede proteger y garantizar nuestra seguridad bajo toda circunstancia y condición

Seres humanos atrapados en la AP6 intentan desatascar su vehículo durante las nevadas de la operación retorno de 2018. Fuente: Diario El Norte de Castilla


El primer interesado en protegerse, y garantizar su seguridad (y la de su familia, amigos...), le guste o no, debería ser usted. Luego ya entraremos en si la empresa lo hizo mal, la Administración lo hizo mal... si lo hicieron mal que lo paguen. Si la empresa quiso lucrarse por encima de las posibilidades de la situación, que le pasen el cargo del despliegue de la Unidad Militar de Emergencias, o que la multen, o que... Si la Dirección General de Tráfico lo hizo mal, que cesen a sus responsables, o que los denuncien por poner en peligro de forma masiva a la población, o que... pero eso es secundario. 

Es muy cómodo (y muy moderno, tal vez) delegar todas las responsabilidades en un Estado que, en demasiadas ocasiones intenta hacer ver que está todo bajo control, (y claro, luego pasa lo que pasa...) cuando en realidad, a veces no es así. La propia naturaleza de las emergencias entraña un nivel de incertidumbre. A mayor emergencia (en cuanto a magnitud, gente afectada...) mayor incertidumbre (en cuanto a consecuencias, víctimas...). 

Además, el hecho (frustrante, indignante, molesto...) es que quien tiene el problema es usted. El que está atrapado en medio de la nevada, con su coche, su pareja, su prole, sus colegas... es usted. Y es legítimo que pretenda que su compañía de seguros, los Servicios de Emergencia, o los renos de Papá Noel vayan a ayudarle. Claro que es legítimo. Pero si la cosa se desmadra, se aplica la máxima de que "lo que no puede ser, no puede ser, y además es imposible". Y aunque patalee, llame 1000 veces al 112, se ofusque, se frustre, se enfade, se indigne o baile la conga de Jalisco por la nieve, el que está en esa situación es usted. Y va a seguir siendo imposible que la ayuda llegue de forma inmediata. Y si la Administración y los Servicios de Emergencia han colapsado... le va a tocar pasar la situación, al menos durante los primeros minutos, horas, días (en función de la emergencia) a usted.

Le pongo un ejemplo: se produce un accidente de autobús. Hay 49 víctimas. Alguien (normalmente una víctima, o alguien que ha presenciado el accidente,...) avisa al 112. La gente de los Servicios de Emergencia sale disparada hacia la zona. Pero van a tardar en llegar (unos minutos, siempre más de los que nos gustaría si estamos inmersos en la emergencia). Y van a llegar de forma escalonada. Puede que su emergencia no sea la única. Pueden encontrar tráfico, pinchar una rueda, tener un accidente... En este vídeo puede ver reacciones ante el paso de vehículos de emergencia en diferentes países. Tras echar un vistazo ya me dirá cuál cree que es nuestro modelo en muchos casos...

Cómo reaccionan los diferentes países a: Sirenas de ambulancia (internacional). Fuente: Countries reacting

Llega la primera unidad sanitaria (antes ha llegado alguna pareja de la Guardia Civil, que ha intentado poner algo de orden... vaya marrón) a la zona del accidente de autobús. 49 personas necesitan asistencia de diferente índole. 23 necesitan traslado urgente al hospital. En la ambulancia van un par de técnicos, y un médico, más el conductor. ¿Qué hace la persona que comanda esa unidad? Un triaje. Empieza por lo más urgente, y según va avanzando, atiende al resto. Si llega una segunda unidad, una tercera... van atendiendo más casos... pero va a transcurrir algo de tiempo (unos minutos, recuerde, siempre más de los que nos gustaría si estamos inmersos en la emergencia). Al cabo de un rato (siempre eterno para las víctimas), todos los médicos y ambulancias disponibles de la zona, están en el punto del accidente.

¿Qué pasa si durante ese incidente se produce otro suceso que requiere medios sanitarios? Que los van a solicitar de más lejos... y puede que el tiempo de respuesta sea mayor... y así van movilizando medios y equipos humanos, hasta que ya no hay más. No tenemos medios infinitos. O hasta que el tiempo de respuesta se incrementa, y según se van liberando unidades, vuelven a por más afectados. Es comprensible que hay que priorizar, que los recursos son limitados, que tardan un tiempo en llegar..., ¿verdad?

Pues en este tipo de situaciones de afectación masiva a mucha gente y cierta tardanza en recibir ayuda, lo que un particular sabe, o lo que ha hecho a título preventivo, cuenta. Y puede llegar a contar mucho. De hecho, la prevención marca la diferencia entre un resultado y otro (y no sólo para las nevadas). 

Caso aparte merecen los irresponsables, inconscientes y otro tipo de entes que pululan por el mundo y llevan el apellido "sapiens" gracias al resto de la especie. Estos seres humanos se han hecho famosos por sus llamadas al 112 y su "aventura". 

Cuando alguien se pone en peligro, otras personas se juegan el tipo en ocasiones para proceder a su rescate. La irresponsabilidad de algunos, suele afectar a la vida de otros. Fuente: Levante - EMV.


El problema no es sólo la estupidez, irresponsabilidad, inconsciencia de algunos... ¡es que, encima, hay gente que se enorgullece!. ¿Es inapropiada la respuesta del 112? Es posible. ¿Debe haber otro tipo de respuesta? Seguro. ¿Es frustrante que no nos envíen ayuda cuando la solicitamos? Claro. Cualquier cosa que nos contraría puede generar frustración. ¿Había emergencias más urgentes que atender que un grupo de seres humanos que se habían puesto en situación de riesgo de forma voluntaria, sin equipamiento y dando muestras de poco sentido común? ¿Debería pagar la gente que comete este tipo de irresponsabilidades de forma voluntaria, sin necesidad, por los servicios públicos?

Que cada cual responda a esas preguntas como considere. Aquí la conversación entera. Sólo una reflexión: Cuando algo te genera angustia, intentas no repetirlo. ¿No?




Responsabilidad compartida. Pública, por supuesto, pero también privada. Lecciones por aprender. Cuestión adaptativa.


En el mundo de los incendios forestales hay una buena costumbre resumida bajo el nombre de "Lecciones aprendidas". Cada vez que ocurre una fatalidad, o casi fatalidad, se intenta sacar alguna conclusión útil para intentar que no vuelva a ocurrir en el futuro.

Gracias a esta práctica, el conocimiento en materia de seguridad para el personal que participa en esta "actividad de riesgo" (porque es su trabajo), ha evolucionado mucho. Estaría bien que esa práctica se trasladara al resto de la sociedad en el ámbito de otras emergencias. Ante cualquier riesgo, hay responsabilidades públicas, y privadas.

Por poner un ejemplo, la Dirección General de Protección Civil y Emergencias, del Ministerio del Interior, recomienda 9 pautas si se va a viajar en caso de nevadas. Cita literal:

1. Infórmese previamente del estado de las carreteras y de la situación meteorológica.

2. Evite viajar en coche siempre que no sea necesario y utilizar, a ser posible, transporte público.

3. En caso de ser imprescindible la utilización del vehículo, revise neumáticos, anticongelante y frenos. Además, hay que tener la precaución de llenar el depósito de la gasolina, y llevar cadenas y elementos de abrigo.

4. Así mismo, es recomendable llevar un teléfono móvil y dispositivo de alimentación del mismo.

5. Ir muy atento para tener especial cuidado con las placas de hielo. Es difícil determinar en qué lugar del trayecto pueden haberse formado, aunque generalmente las zonas de umbría son las más habituales.

Si queda atrapado por la nieve:

6. Debe permanecer en el coche, si el temporal le sorprende dentro del mismo.

7. Asimismo, es conveniente mantener el motor del vehículo encendido y la calefacción puesta, cuidando renovar cada cierto tiempo el aire. Es muy importante evitar quedarse dormido.

8. Comprobar que se mantiene libre, en todo momento, la salida del tubo de escape para que el humo no penetre en el coche.

9. Si es posible, intente sintonizar las emisoras de radio, que seguramente le informarán de las predicciones meteorológicas, las informaciones oficiales sobre el estado de la situación y las indicaciones que se dén al respecto.

Para los más suspicaces, no lo han colgado ahora. Lleva ahí un montón de tiempo. Otra cosa es que la gente lo lea, o no. Los días previos al atrapamiento masivo en la AP6 había avisos en las noticias, había información al respecto en redes sociales... pero pese a ello, muchas de las personas afectadas no llevaban agua, ni comida, ni mantas, ni abrigo, ni combustible suficiente, ni cadenas... aquí una muestra "indignada" de uno de los afectados:

Las cadenas son un elemento básico de prevención y autoprotección que pese a los avisos muchas personas afectadas no llevaban. Fuente: Youtube

Estos argumentos (que ponen en evidencia carencias de índole particular) no restan gravedad a las posibles negligencias de la Administración. Suele haber cierta tendencia a que si alguien argumenta en el sentido de evidenciar responsabilidades particulares, significa que está "defendiendo" a la Administración, o a otros posibles responsables.

Nada más lejos de la realidad. La intención de este artículo es reflexionar sobre el hecho de que durante emergencias con afectación masiva a la población (Grandes Incendios Forestales, nevadas y atrapamientos masivos en días de gran cantidad de desplazamientos...) la única posibilidad de "pasarlo un poco menos mal" es estar preparado. Tanto desde el punto de vista particular, como desde el punto de vista público.

Con la emergencia resuelta, y la gente en sus casas, ya se depurarán responsabilidades donde corresponda. Y en última instancia, si no se depuran, siempre quedará el proceso depurativo de las elecciones. Lo que en cualquier caso no parece demasiado lógico es cargar las tintas contra las personas (profesionales o no) que, seguro, intentaron hacer lo mejor posible ese día, y ayudar a la mayor cantidad de gente posible (sanitarios, bomberos, guardia civil, policía, protección civil, UME, forestales, agentes de medio ambiente, personas solidarias que llevaron comida y agua a los afectados...). 

No "es guay" quedarse atrapados. No "mola ponerse en peligro" innecesariamente. No "es buena la modernidad que nos aleja de las costumbres rurales", y en ocasiones parece que a algun@s del sentido común. El ecosistema que nos alberga envía señales. Y hay mucha gente que parece no querer escucharlas. Como dice un sabio que conozco, "No hay buenas o malas decisiones. Hay consecuencias". Y de nuestras decisiones (y actitudes), individuales y colectivas, públicas y privadas, van a depender las consecuencias. 

Con respecto a las responsabilidades:

Si el Director General de Tráfico es un inepto, y procede su cese, hágase. 
Si el Ministro estaba en el fútbol y no debía, y faltó a su obligación, y proceden explicaciones, dense.
Si no se movilizaron todos los medios disponibles, y era necesario, analícese y cámbiese el protocolo, los planes, o lo que sea necesario. 
Si la empresa concesionaria Iberpistas - Abertis, es irresponsable, y procede castigo, castíguese.
Si por ganar dinero pusieron en riesgo a más gente, y obligaron a movilizar más recursos por su falta de previsión o su avaricia, hágase pagar los gastos.
Si algunos inconscientes se pusieron en riesgo innecesariamente, edúquese para que no pase, y si pasa, castíguese a los inconscientes, para que no pongan en riesgo la vida de otros por sus ocurrencias.

(Hasta aquí lo que cualquier afectado podría suscribir, sin demasiados problemas).
Pero, también, si la falta de previsión de muchas personas agravó la situación, explíquese, justifíquese el por qué, e inténtese que no vuelva a ocurrir si es posible.

Y apréndase.

Apréndase que como sociedad, tenemos responsabilidades compartidas. Y que los errores, la dejadez, la omisión... pueden ser de índole pública, o privada. Y apréndase, especialmente, que la formación y la prevención son la clave para este tipo de emergencias, por fuego, por agua o por nieve.

Nos interesa re-aprender la relación con el ecosistema. Nos interesa no despreciar el conocimiento ancestral basado en miles de generaciones humanas relacionándose con el entorno. Nos interesa no ser tan prepotentes y engreidos como para pensar que podemos disociarnos de nuestro sostén. Y a pequeña escala, mientras cambia o no "la sociedad", nos interesa entender que la prevención siempre es mejor que la lamentación. Si me apuran, es una cuestión adaptativa.

Apréndase pues.

Ferran Dalmau - Rovira
Ingeniero Forestal. Técnico de Emergencias y Protección Civil.


PD: Aquí un pequeño vídeo sobre cómo montar las cadenas del coche (cortesía de la publicación especializada Autocasión), y algunas fotos de nuestro trabajo de campo, que en ocasiones, nos lleva a zonas nevadas en las que una grúa no entrará a buscarnos. Dependeremos de nuestra formación, y nuestra prevención. Es lo que tiene ser forestales.

Cuando el coche no llega, toca andar, a poder ser, con raquetas, abrigo, agua y comida. 
Fuente: Medi XXI GSA. Inventario de campo en el Alt Palància. Castelló. 

Elementos de referencia para ver cuánta nieve hay, y valorar si podemos circular, o no. 
Fuente: Medi XXI GSA. Inventario de campo en el Alt Palància. Castelló. 

Para poder circular en condiciones extremas se requiere preparación, medios y formación. De lo contrario, el riesgo aumenta. Fuente: Medi XXI GSA. Inventario de campo en el Alt Palància. Castelló.





dimecres, 26 de juliol de 2017

AUTOPROTECCIÓN DOMÉSTICA. UN RETO SOCIAL ANTE LOS INCENDIOS DE 6ª GENERACIÓN (Parte 2)

... CONTINUACIÓN...  (leer la primera parte)



4.    GESTIÓN DEL COMBUSTIBLE. PIROJARDINERÍA y SELVICULTURA PREVENTIVA

La preparación del entorno de la vivienda o construcción (almacén, granja,…) a proteger es fundamental. Sin trabajo en el perímetro defensivo las posibilidades de defender una edificación merman notablemente. Esta gestión debe contemplarse en el Plan de Autoprotección. Lo que ocurre es que en este tipo de espacios las personas que viven en ellos suelen demandar requisitos paisajísticos. Lo que es bueno para la defensa contra incendios puede no agradar a sus habitantes. Y aquí surge la necesidad de combinar ambas inquietudes si se quiere llevar el proyecto a buen puerto.
Desde la selección de especies, sus dosis de riego o sus tratamientos culturales (podas y cuidados de mantenimiento fundamentalmente, …) todo lo que envuelve a la edificación debe ser cuidadosamente planificado para romper continuidades y evitar que un fuego exterior encuentre vectores para una propagación interior.


En este sentido, a Pirojardinería, o jardinería preventiva, se puede definir como la jardinería orientada a la creación de estructuras de vegetación ornamental asociada a las edificaciones en zonas de IUF más resistentes al paso del fuego (piroresistentes). La pirojardinería implica tratamientos para lograr menores cargas combustibles y un mantenimiento orientado a evitar que las plantas de un jardín ardan y sean causantes de la propagación a la vivienda. Para ello debe cumplir unos criterios en cuanto al riego, a su mantenimiento y a la distribución espacial de la vegetación que dependerá de la pendiente. (Guía de uso y mantenimiento del Sistema portátil de Defensa contra Incendios Forestales SIDEINFO© Zapadores para Interfaz Urbano Forestal. Medi XXI GSA, 2015)



Imagen 6.     Distribución de la vegetación alrededor de una edificación para mejorar sus condiciones de seguridad en situaciones de pendiente inferior (izquierda) o superior (derecha) al 30%. Conviene dejar con una baja carga de vegetación 50 metros en todas las direcciones para evitar que la radiación pueda afectar a la estructura. Fuente: Medi XXI GSA / GVA



En zonas llanas o con poca pendiente el marco de distribución de la vegetación inmediato a la estructura que se desea proteger debe respetar igualmente un espaciamiento mínimo entre la vegetación (de árbol a árbol o de mata a mata) y entre la vegetación y la construcción. Relación de espaciamiento:

-          Árbol / Árbol: 5 metros entre copas
-          Árbol / Construcción: 5 metros copa - fachada
-          Mata / Mata: 3 metros entre copas
-          Mata / Construcción: 3 metros copa – fachada
-          Seto / Construcción: 10 metros seto – fachada


Además de la distribución espacial, que debe prestar especial atención a la proximidad a ventanas, puertas y otras aperturas en la fachada, se debe acometer un adecuado mantenimiento de la jardinería evitando la acumulación de material seco y muerto en el interior de la vegetación, seleccionando adecuadamente las especies (evitar especies como por ejemplo el ciprés, o la arizónica que arden con mucha facilidad) y manteniendo dosis de riego elevadas que permitan a la vegetación mantenerse turgente. Cuanto más contenido en agua tenga la vegetación menos disponible estará para arder en caso de incendio forestal. Estos trabajos deben llevarse a cabo consensuando con los propietarios especies, distribución… Al fin y al cabo, se trata de una especie de proyecto de decoración exterior, por lo que en cierto modo hay que emular el trabajo de los decoradores. Convencer siempre resulta mejor que vencer (imponer) aunque cuesta más. Llegar a consensos tiene efectos positivos y se debe huir de la creencia de que por tener un título nuestro punto de vista es el mejor. Estamos trabajando en ámbito privado, particular y hay que ser capaz de explicar las razones con rigor y paciencia.





Imagen 7.     Distribución espacial de la vegetación para parcelas en zonas llanas. Fuente: Elaboración de Medi XXI GSA a partir de datos de la Diputació de Barcelona



Imagen 8. Vivienda destruida por la carga combustible acumulada en su entorno (Cipreses) durante el incendio forestal de Carcaixent (Valencia, 2016). La jardinería exterior juega un papel fundamental. Se debe prestar atención también a la vegetación que circunda la propiedad (Mesoescala cercana). Fuente: Dalmau – Rovira, F.



La gestión de la parcela particular y su entorno pueden tener un efecto multiplicador, tanto positivo como negativo. Si múltiples particulares adyacentes gestionan su parcela se genera un núcleo gestionado. El problema surge cuando hay propietarios que gestionan y otros adyacentes que no. En este caso, los que no gestionan pueden comprometer el esfuerzo de los que sí que lo hacen. De ahí la importancia de la articulación de comunidades que afronten el problema de forma conjunta. 




5.    INFRAESTRUCTURA DEFENSIVA PARA PARTICULARES EN LA I.U.F.

Quien trabaja en incendios forestales ha visto alguna vez vecinos mejor o peor pertrechados para “hacer la guerra por su cuenta”.  Pantalones cortos, camisetas de manga corta (cuando no directamente si camiseta o puesta en plan pañuelo para respirar), zapatillas deportivas, unos guantes… con este atuendo tan poco adecuado mucha gente se dispone a “colaborar” en las labores de extinción.

Estas acciones, además de infructuosas por lo general, son un acto de irresponsabilidad ya que no solamente se ponen ellos en riesgo, sino que, caso de ocurrirles cualquier percance, otras personas deberán arriesgarse para su rescate y auxilio. Nuestra metodología de trabajo se basa en intentar convertir el problema en parte de la solución.
Si se sustituyen los baldes de agua y las ramas de árbol por mangueras y motobombas portátiles, la ropa de manga corta, al menos, por vaqueros, botas y ropa de algodón (lo ideal, un EPI en condiciones), y la improvisación por unas pautas claras asumidas de antemano, tal vez, consigamos mejores resultados.

Como se ha comentado anteriormente, en la formación se explica lo infructuoso (además de peligroso) de “echarse al monte”. El ámbito de actuación de un particular debe acotarse a su propiedad (una vez preparada desde el punto de vista formativo y de combustible) y como mucho al perímetro de su núcleo (y dependerá del núcleo). 



Imagen 11.     Un particular practica con su motobomba y sus mangueras en la defensa de su parcela tomando agua desde su propia piscina en una urbanización de Valencia. Fuente: Medi XXI GSA


Identificar la estancia más segura de la casa por si toca confinarse, eliminar setos de ciprés, brezo seco, mallas plásticas…, y equiparse. En este sentido, una motobomba de gasolina (en los incendios puede haber cortes de suministro eléctrico que inhabilitan bombas de esta tipología) y su ubicación predeterminada en zona segura, mangueras, una punta de lanza y algo de aditivo que se puede echar directamente en la piscina. Esto (planificación, gestión del combustible y formación + infraestructuras) puede constituir una unidad particular de autoprotección. Nuestro equipo ha diseñado incluso alternativas pensadas para que si los particulares son evacuados puedan dejar su casa defendida con sus propios medios (Sistema fijoSistema portátil)



Imagen 12.     Una joven residente en una zona de I.U.F. participa en un ejercicio práctico de autoprotección tutelada por un técnico forestal en una urbanización de Valencia. Se muestra la oportunidad defensiva que constituye un muro ante la radiación. La zona cuenta con infraestructura defensiva (franja perimetral) y el papel que se explica es el de atajar pavesas que puedan saltar la línea. Se advierte de riesgos como humo y radiación, entre otros aspectos que deben considerarse en estas maniobras de autoprotección. 
Fuente: Medi XXI GSA

El equipamiento básico propuesto pretende sustituir útiles rudimentarios (baldes de agua, ramas…) por otros algo más eficientes. Se asume que es prácticamente inevitable que un porcentaje de la población opte por actuar en defensa de sus intereses. Y se considera la hipótesis de trabajo de que, ante tal hecho, mejor que lo hagan de forma organizada y con un equipamiento adecuado. Para ello se recomienda:

A)      Disponer de un reservorio de agua (piscina, balsa de riego, aljibe, …)
B)      Disponer de un mangote de absorción y un equipo de bombeo no eléctrico.
C)      Mangueras suficientes para cubrir la parcela e hidráulica (bifurcación, reducción…)
D)      Punta de lanza


En el caso del equipo de Medi XXI GSA, además, proponemos nuestro sistema SIDEINFO portátil. La experiencia nos ha llevado a diseñar una herramienta que pueda ser útil aun cuando los propietarios sean evacuados. Lógicamente, dado que es un producto de nuestro equipo lo recomendamos. Pero no es imprescindible. De hecho, en virtud de una buena praxis profesional, en ocasiones hemos desaconsejado su adquisición al no resultar necesario y suponer un esfuerzo económico superfluo para el usuario. Además, su funcionalidad se ve mermada si no se completan los 4 pilares (planificación, gestión de combustible, infraestructura y formación). El sistema hidráulico es un componente más del sistema. Como en tantas otras cosas las herramientas necesarias mínimas dependen de la zona a proteger y de otros condicionantes específicos.


Imagen 12.     Defensa de una vivienda particular con el sistema SIDEINFO Zapadores (portátil) a partir de una motobomba ubicada en zona segura abastecida desde una piscina. Fuente: Medi XXI GSA



6.    CONCLUSIONES

A nuestro entender, tras más de 15 años de trabajo, hay un aspecto de las emergencias por incendio forestal afectando zonas de I.U.F. que resulta evidente, en la actualidad pretender que no haya civiles en las zonas de operaciones requiere de una cantidad tal de recursos (Policía, Guardia Civil, ...) de los que en ocasiones no se dispone (especialmente G.I.F.) 

Atendiendo a este hecho, tal vez sea interesante cambiar de estrategia. Y a partir de nuestra experiencia consideramos que ese cambio estratégico puede orientarse a preparar a esos civiles (víctimas potenciales), formarlos adecuadamente, favorecer que se doten (ellos mismos) de medidas de autoprotección, y explicarles claramente los límites. 

En primer lugar, explicarles que, si se ordena evacuar, hay que hacerlo. Que no hay que esconderse en casa (no será la primera, ni la última vez). Y que si los evacúan su casa dependerá del trabajo preventivo que hayan hecho antes del incendio, y justo antes de evacuar (regar, cerrar puertas y ventanas, bajar las persianas...).

Pero, desde un punto de vista profesional, tal vez también el operativo debe entender que un grupo de 5 – 10 personas en una urbanización o un pueblo, formadas y preparadas, pueden suponer una valiosa ayuda en situaciones de máxima demanda porque conocen el entorno.

Imaginen los profesionales lo que puede suponer en términos operativos llegar a un núcleo de población y tener varios "hidrantes no convencionales" (entendidos como motobomba conectadas a una piscina, por ejemplo) y un par de personas que conocen la zona. Si en una piscina pequeña hay 60.000 litros de agua estaríamos hablando de 20 autobombas (o 20 viajes al hidrante convencional...). Es un dato como para pensárselo.

Hay retos. Y hay riesgos. En esto de los incendios siempre los hay. Y seguramente el más importante de todos sea el de evitar "el efecto adrenalina", que se vengan arriba y que se metan en zonas donde no deben hacerlo. El reto está en evitar que acaben heridos, intoxicados o muertos.

Y esto, al menos así lo entendemos nosotros, pasa por acotar su ámbito de actuación. Darles un rol definido en el que puedan sentirse útiles (y si es posible, serlo). Los que han venido a algún curso me han escuchado contar cómo en un incendio pusimos a un grupo de voluntariosos propietarios a desmontar una pila de leña en una zona potencial de impacto y a echar los leños a una piscina. Estaban entretenidos, reducían el riesgo, y estaban todos en el mismo sitio. Se acordó con el líder del grupo que a nuestra señal si había que salir salíamos todos juntos a zona segura. Simple, sencillo y útil. Esa puede ser la clave.

De hecho, en otro tipo de combates se ha hecho, se hace y se hará. Por ejemplo lo que ocurrió durante la Segunda Guerra Mundial en la cual las unidades aliadas incorporaban a sus filas miembros de la resistencia francesa, o partisanos en Italia. Y lo hacían porque el conocimiento del territorio suponía una gran ventaja estratégica. Creer por la condición de ingeniero, o de técnico o de capataz o de bombero que nadie nos puede ayudar es un error... y no percibirlo lo agrava.

Los incendios forestales actuales son un problema social. La I.U.F. secuestra medios. Ese secuestro provoca que las estrategias se centren en salvar bienes y personas dejando en segundo término la extinción del incendio. Eso implica más hectáreas quemadas. Y mayores daños ambientales. Y volvemos a empezar el ciclo.

Aunque internamente el sector ya tiene claro que si hay que dejar quemar una casa se deja, los responsables políticos aún no se atreven. Y no se atreven porque a ver quién es el guapo o la guapa que con los tiempos que corren hace una rueda de prensa y dice... "pues mire, esta urbanización y esta no son defendibles por lo que hemos evacuado y cuando pase el fuego ya veremos qué queda...

Mandela dijo una vez que el buen líder le dice a su pueblo lo que le tiene que decir, y no lo que quiere escuchar. No estaría mal que nuestros gestores políticos asumieran esa realidad. Si no es defendible... no se defiende. Pero debemos ayudar a que ese mensaje cale. Debemos avisarlo en tiempos de paz para que no puedan señalarnos como responsables en tiempos de guerra.

Resulta perverso que las consecuencias de la dejadez urbano - social en lo que respecta a la gestión forestal recaigan sobre el operativo. Sobre un Director de Extinción, o sobre un cuerpo técnico de los servicios forestales o de los de emergencias que bastante hace con lo que tiene, por lo general. 

Es necesario explicar y hacer entender que conseguir zonas de I.U.F. preparadas para resistir un incendio implicará menos secuestro de medios. Y menos secuestro implicará más medios destinados a atacar al motor del incidente. El fuego.

Además, el trabajo con comunidades y particulares genera conciencia social y tiene un efecto multiplicador. Es fundamental desarrollar una labor de pedagogía forestal si se pretenden cambiar las cosas. Si la gente (la ciudadanía en general) llega a entender el problema será más fácil que las Administraciones Públicas doten de recursos la gestión forestal. Sin masa crítica social no se conseguirá jamás. Seguirán acordándose de los forestales sólo cuando haya incendios. 


Imagen 14.    Particulares e incendios forestales. A la izquierda un particular con una manguera de riego y baldes de agua. A la derecha particulares con herramientas de autoprotección durante un curso formativo. ¿Cuál de las dos imágenes es más deseable ante un incendio forestal? ¿La autoprotección improvisada o la planificada?. Fuente: Medi XXI GSA


Pero para conseguir masa crítica hay que evitar las descalificaciones, los insultos, la prepotencia... en estos años trabajando he visto compañer@s afirmar verdaderas barbaridades. Para una aproximación a gente que sabe poco de incendios forestales y se preocupa por su propiedad es necesaria una estrategia de comunicación empática. Humilde. De proximidad. He visto a un compañero hacer referencia a los ecologetas (forma despectiva que algun@s utilizan para referirse a los ecologistas) ante una persona que presidía un colectivo ecologista. Pueden imaginar que no hubo entendimiento...

Y lo peor es que el compañero se sigue creyendo que él tenía razón... En el trabajo con gente de fuera del sector hay que evitar el corporativismo. La ingenieritis, titulitis y sus derivadas. Hay que hablar en positivo y ganar credibilidad ante opiniones, con argumentos, con datos, con ciencia. Y si alguien plantea una voz discordante escuchar, y convencer (con argumentos, con datos, con ciencia...). No menospreciar y decir aquello de "... es que no tienen ni p**a idea...".

Al final el mensaje es razonablemente sencillo. La ciudadanía en zonas de riesgo puede ser parte de la solución. Actualmente, en la mayoría de los casos, son una parte importante del problema. De nosotros, de nuestra capacidad de trabajo con estos particulares y con la sociedad en general, depende que así sea. Esta es al menos nuestra experiencia. 


Seguiremos trabajando para tratar de conseguirlo.