dimecres, 26 de juliol de 2017

AUTOPROTECCIÓN DOMÉSTICA. UN RETO SOCIAL ANTE LOS INCENDIOS DE 6ª GENERACIÓN (Parte 2)

... CONTINUACIÓN...  (leer la primera parte)



4.    GESTIÓN DEL COMBUSTIBLE. PIROJARDINERÍA y SELVICULTURA PREVENTIVA

La preparación del entorno de la vivienda o construcción (almacén, granja,…) a proteger es fundamental. Sin trabajo en el perímetro defensivo las posibilidades de defender una edificación merman notablemente. Esta gestión debe contemplarse en el Plan de Autoprotección. Lo que ocurre es que en este tipo de espacios las personas que viven en ellos suelen demandar requisitos paisajísticos. Lo que es bueno para la defensa contra incendios puede no agradar a sus habitantes. Y aquí surge la necesidad de combinar ambas inquietudes si se quiere llevar el proyecto a buen puerto.
Desde la selección de especies, sus dosis de riego o sus tratamientos culturales (podas y cuidados de mantenimiento fundamentalmente, …) todo lo que envuelve a la edificación debe ser cuidadosamente planificado para romper continuidades y evitar que un fuego exterior encuentre vectores para una propagación interior.


En este sentido, a Pirojardinería, o jardinería preventiva, se puede definir como la jardinería orientada a la creación de estructuras de vegetación ornamental asociada a las edificaciones en zonas de IUF más resistentes al paso del fuego (piroresistentes). La pirojardinería implica tratamientos para lograr menores cargas combustibles y un mantenimiento orientado a evitar que las plantas de un jardín ardan y sean causantes de la propagación a la vivienda. Para ello debe cumplir unos criterios en cuanto al riego, a su mantenimiento y a la distribución espacial de la vegetación que dependerá de la pendiente. (Guía de uso y mantenimiento del Sistema portátil de Defensa contra Incendios Forestales SIDEINFO© Zapadores para Interfaz Urbano Forestal. Medi XXI GSA, 2015)



Imagen 6.     Distribución de la vegetación alrededor de una edificación para mejorar sus condiciones de seguridad en situaciones de pendiente inferior (izquierda) o superior (derecha) al 30%. Conviene dejar con una baja carga de vegetación 50 metros en todas las direcciones para evitar que la radiación pueda afectar a la estructura. Fuente: Medi XXI GSA / GVA



En zonas llanas o con poca pendiente el marco de distribución de la vegetación inmediato a la estructura que se desea proteger debe respetar igualmente un espaciamiento mínimo entre la vegetación (de árbol a árbol o de mata a mata) y entre la vegetación y la construcción. Relación de espaciamiento:

-          Árbol / Árbol: 5 metros entre copas
-          Árbol / Construcción: 5 metros copa - fachada
-          Mata / Mata: 3 metros entre copas
-          Mata / Construcción: 3 metros copa – fachada
-          Seto / Construcción: 10 metros seto – fachada


Además de la distribución espacial, que debe prestar especial atención a la proximidad a ventanas, puertas y otras aperturas en la fachada, se debe acometer un adecuado mantenimiento de la jardinería evitando la acumulación de material seco y muerto en el interior de la vegetación, seleccionando adecuadamente las especies (evitar especies como por ejemplo el ciprés, o la arizónica que arden con mucha facilidad) y manteniendo dosis de riego elevadas que permitan a la vegetación mantenerse turgente. Cuanto más contenido en agua tenga la vegetación menos disponible estará para arder en caso de incendio forestal. Estos trabajos deben llevarse a cabo consensuando con los propietarios especies, distribución… Al fin y al cabo, se trata de una especie de proyecto de decoración exterior, por lo que en cierto modo hay que emular el trabajo de los decoradores. Convencer siempre resulta mejor que vencer (imponer) aunque cuesta más. Llegar a consensos tiene efectos positivos y se debe huir de la creencia de que por tener un título nuestro punto de vista es el mejor. Estamos trabajando en ámbito privado, particular y hay que ser capaz de explicar las razones con rigor y paciencia.





Imagen 7.     Distribución espacial de la vegetación para parcelas en zonas llanas. Fuente: Elaboración de Medi XXI GSA a partir de datos de la Diputació de Barcelona



Imagen 8. Vivienda destruida por la carga combustible acumulada en su entorno (Cipreses) durante el incendio forestal de Carcaixent (Valencia, 2016). La jardinería exterior juega un papel fundamental. Se debe prestar atención también a la vegetación que circunda la propiedad (Mesoescala cercana). Fuente: Dalmau – Rovira, F.



La gestión de la parcela particular y su entorno pueden tener un efecto multiplicador, tanto positivo como negativo. Si múltiples particulares adyacentes gestionan su parcela se genera un núcleo gestionado. El problema surge cuando hay propietarios que gestionan y otros adyacentes que no. En este caso, los que no gestionan pueden comprometer el esfuerzo de los que sí que lo hacen. De ahí la importancia de la articulación de comunidades que afronten el problema de forma conjunta. 




5.    INFRAESTRUCTURA DEFENSIVA PARA PARTICULARES EN LA I.U.F.

Quien trabaja en incendios forestales ha visto alguna vez vecinos mejor o peor pertrechados para “hacer la guerra por su cuenta”.  Pantalones cortos, camisetas de manga corta (cuando no directamente si camiseta o puesta en plan pañuelo para respirar), zapatillas deportivas, unos guantes… con este atuendo tan poco adecuado mucha gente se dispone a “colaborar” en las labores de extinción.

Estas acciones, además de infructuosas por lo general, son un acto de irresponsabilidad ya que no solamente se ponen ellos en riesgo, sino que, caso de ocurrirles cualquier percance, otras personas deberán arriesgarse para su rescate y auxilio. Nuestra metodología de trabajo se basa en intentar convertir el problema en parte de la solución.
Si se sustituyen los baldes de agua y las ramas de árbol por mangueras y motobombas portátiles, la ropa de manga corta, al menos, por vaqueros, botas y ropa de algodón (lo ideal, un EPI en condiciones), y la improvisación por unas pautas claras asumidas de antemano, tal vez, consigamos mejores resultados.

Como se ha comentado anteriormente, en la formación se explica lo infructuoso (además de peligroso) de “echarse al monte”. El ámbito de actuación de un particular debe acotarse a su propiedad (una vez preparada desde el punto de vista formativo y de combustible) y como mucho al perímetro de su núcleo (y dependerá del núcleo). 



Imagen 11.     Un particular practica con su motobomba y sus mangueras en la defensa de su parcela tomando agua desde su propia piscina en una urbanización de Valencia. Fuente: Medi XXI GSA


Identificar la estancia más segura de la casa por si toca confinarse, eliminar setos de ciprés, brezo seco, mallas plásticas…, y equiparse. En este sentido, una motobomba de gasolina (en los incendios puede haber cortes de suministro eléctrico que inhabilitan bombas de esta tipología) y su ubicación predeterminada en zona segura, mangueras, una punta de lanza y algo de aditivo que se puede echar directamente en la piscina. Esto (planificación, gestión del combustible y formación + infraestructuras) puede constituir una unidad particular de autoprotección. Nuestro equipo ha diseñado incluso alternativas pensadas para que si los particulares son evacuados puedan dejar su casa defendida con sus propios medios (Sistema fijoSistema portátil)



Imagen 12.     Una joven residente en una zona de I.U.F. participa en un ejercicio práctico de autoprotección tutelada por un técnico forestal en una urbanización de Valencia. Se muestra la oportunidad defensiva que constituye un muro ante la radiación. La zona cuenta con infraestructura defensiva (franja perimetral) y el papel que se explica es el de atajar pavesas que puedan saltar la línea. Se advierte de riesgos como humo y radiación, entre otros aspectos que deben considerarse en estas maniobras de autoprotección. 
Fuente: Medi XXI GSA

El equipamiento básico propuesto pretende sustituir útiles rudimentarios (baldes de agua, ramas…) por otros algo más eficientes. Se asume que es prácticamente inevitable que un porcentaje de la población opte por actuar en defensa de sus intereses. Y se considera la hipótesis de trabajo de que, ante tal hecho, mejor que lo hagan de forma organizada y con un equipamiento adecuado. Para ello se recomienda:

A)      Disponer de un reservorio de agua (piscina, balsa de riego, aljibe, …)
B)      Disponer de un mangote de absorción y un equipo de bombeo no eléctrico.
C)      Mangueras suficientes para cubrir la parcela e hidráulica (bifurcación, reducción…)
D)      Punta de lanza


En el caso del equipo de Medi XXI GSA, además, proponemos nuestro sistema SIDEINFO portátil. La experiencia nos ha llevado a diseñar una herramienta que pueda ser útil aun cuando los propietarios sean evacuados. Lógicamente, dado que es un producto de nuestro equipo lo recomendamos. Pero no es imprescindible. De hecho, en virtud de una buena praxis profesional, en ocasiones hemos desaconsejado su adquisición al no resultar necesario y suponer un esfuerzo económico superfluo para el usuario. Además, su funcionalidad se ve mermada si no se completan los 4 pilares (planificación, gestión de combustible, infraestructura y formación). El sistema hidráulico es un componente más del sistema. Como en tantas otras cosas las herramientas necesarias mínimas dependen de la zona a proteger y de otros condicionantes específicos.


Imagen 12.     Defensa de una vivienda particular con el sistema SIDEINFO Zapadores (portátil) a partir de una motobomba ubicada en zona segura abastecida desde una piscina. Fuente: Medi XXI GSA



6.    CONCLUSIONES

A nuestro entender, tras más de 15 años de trabajo, hay un aspecto de las emergencias por incendio forestal afectando zonas de I.U.F. que resulta evidente, en la actualidad pretender que no haya civiles en las zonas de operaciones requiere de una cantidad tal de recursos (Policía, Guardia Civil, ...) de los que en ocasiones no se dispone (especialmente G.I.F.) 

Atendiendo a este hecho, tal vez sea interesante cambiar de estrategia. Y a partir de nuestra experiencia consideramos que ese cambio estratégico puede orientarse a preparar a esos civiles (víctimas potenciales), formarlos adecuadamente, favorecer que se doten (ellos mismos) de medidas de autoprotección, y explicarles claramente los límites. 

En primer lugar, explicarles que, si se ordena evacuar, hay que hacerlo. Que no hay que esconderse en casa (no será la primera, ni la última vez). Y que si los evacúan su casa dependerá del trabajo preventivo que hayan hecho antes del incendio, y justo antes de evacuar (regar, cerrar puertas y ventanas, bajar las persianas...).

Pero, desde un punto de vista profesional, tal vez también el operativo debe entender que un grupo de 5 – 10 personas en una urbanización o un pueblo, formadas y preparadas, pueden suponer una valiosa ayuda en situaciones de máxima demanda porque conocen el entorno.

Imaginen los profesionales lo que puede suponer en términos operativos llegar a un núcleo de población y tener varios "hidrantes no convencionales" (entendidos como motobomba conectadas a una piscina, por ejemplo) y un par de personas que conocen la zona. Si en una piscina pequeña hay 60.000 litros de agua estaríamos hablando de 20 autobombas (o 20 viajes al hidrante convencional...). Es un dato como para pensárselo.

Hay retos. Y hay riesgos. En esto de los incendios siempre los hay. Y seguramente el más importante de todos sea el de evitar "el efecto adrenalina", que se vengan arriba y que se metan en zonas donde no deben hacerlo. El reto está en evitar que acaben heridos, intoxicados o muertos.

Y esto, al menos así lo entendemos nosotros, pasa por acotar su ámbito de actuación. Darles un rol definido en el que puedan sentirse útiles (y si es posible, serlo). Los que han venido a algún curso me han escuchado contar cómo en un incendio pusimos a un grupo de voluntariosos propietarios a desmontar una pila de leña en una zona potencial de impacto y a echar los leños a una piscina. Estaban entretenidos, reducían el riesgo, y estaban todos en el mismo sitio. Se acordó con el líder del grupo que a nuestra señal si había que salir salíamos todos juntos a zona segura. Simple, sencillo y útil. Esa puede ser la clave.

De hecho, en otro tipo de combates se ha hecho, se hace y se hará. Por ejemplo lo que ocurrió durante la Segunda Guerra Mundial en la cual las unidades aliadas incorporaban a sus filas miembros de la resistencia francesa, o partisanos en Italia. Y lo hacían porque el conocimiento del territorio suponía una gran ventaja estratégica. Creer por la condición de ingeniero, o de técnico o de capataz o de bombero que nadie nos puede ayudar es un error... y no percibirlo lo agrava.

Los incendios forestales actuales son un problema social. La I.U.F. secuestra medios. Ese secuestro provoca que las estrategias se centren en salvar bienes y personas dejando en segundo término la extinción del incendio. Eso implica más hectáreas quemadas. Y mayores daños ambientales. Y volvemos a empezar el ciclo.

Aunque internamente el sector ya tiene claro que si hay que dejar quemar una casa se deja, los responsables políticos aún no se atreven. Y no se atreven porque a ver quién es el guapo o la guapa que con los tiempos que corren hace una rueda de prensa y dice... "pues mire, esta urbanización y esta no son defendibles por lo que hemos evacuado y cuando pase el fuego ya veremos qué queda...

Mandela dijo una vez que el buen líder le dice a su pueblo lo que le tiene que decir, y no lo que quiere escuchar. No estaría mal que nuestros gestores políticos asumieran esa realidad. Si no es defendible... no se defiende. Pero debemos ayudar a que ese mensaje cale. Debemos avisarlo en tiempos de paz para que no puedan señalarnos como responsables en tiempos de guerra.

Resulta perverso que las consecuencias de la dejadez urbano - social en lo que respecta a la gestión forestal recaigan sobre el operativo. Sobre un Director de Extinción, o sobre un cuerpo técnico de los servicios forestales o de los de emergencias que bastante hace con lo que tiene, por lo general. 

Es necesario explicar y hacer entender que conseguir zonas de I.U.F. preparadas para resistir un incendio implicará menos secuestro de medios. Y menos secuestro implicará más medios destinados a atacar al motor del incidente. El fuego.

Además, el trabajo con comunidades y particulares genera conciencia social y tiene un efecto multiplicador. Es fundamental desarrollar una labor de pedagogía forestal si se pretenden cambiar las cosas. Si la gente (la ciudadanía en general) llega a entender el problema será más fácil que las Administraciones Públicas doten de recursos la gestión forestal. Sin masa crítica social no se conseguirá jamás. Seguirán acordándose de los forestales sólo cuando haya incendios. 


Imagen 14.    Particulares e incendios forestales. A la izquierda un particular con una manguera de riego y baldes de agua. A la derecha particulares con herramientas de autoprotección durante un curso formativo. ¿Cuál de las dos imágenes es más deseable ante un incendio forestal? ¿La autoprotección improvisada o la planificada?. Fuente: Medi XXI GSA


Pero para conseguir masa crítica hay que evitar las descalificaciones, los insultos, la prepotencia... en estos años trabajando he visto compañer@s afirmar verdaderas barbaridades. Para una aproximación a gente que sabe poco de incendios forestales y se preocupa por su propiedad es necesaria una estrategia de comunicación empática. Humilde. De proximidad. He visto a un compañero hacer referencia a los ecologetas (forma despectiva que algun@s utilizan para referirse a los ecologistas) ante una persona que presidía un colectivo ecologista. Pueden imaginar que no hubo entendimiento...

Y lo peor es que el compañero se sigue creyendo que él tenía razón... En el trabajo con gente de fuera del sector hay que evitar el corporativismo. La ingenieritis, titulitis y sus derivadas. Hay que hablar en positivo y ganar credibilidad ante opiniones, con argumentos, con datos, con ciencia. Y si alguien plantea una voz discordante escuchar, y convencer (con argumentos, con datos, con ciencia...). No menospreciar y decir aquello de "... es que no tienen ni p**a idea...".

Al final el mensaje es razonablemente sencillo. La ciudadanía en zonas de riesgo puede ser parte de la solución. Actualmente, en la mayoría de los casos, son una parte importante del problema. De nosotros, de nuestra capacidad de trabajo con estos particulares y con la sociedad en general, depende que así sea. Esta es al menos nuestra experiencia. 


Seguiremos trabajando para tratar de conseguirlo.




diumenge, 23 de juliol de 2017

AUTOPROTECCIÓN DOMÉSTICA. UN RETO SOCIAL ANTE LOS INCENDIOS DE 6ª GENERACIÓN (Parte 1)

1.    INTRODUCCIÓN

Toda la gente que trabaja en el mundo de los incendios forestales y las emergencias relacionadas con los riesgos naturales (inundaciones, tormentas, …) sabe que algo está cambiando. Algo está cambiando o al menos ahora tenemos más medios para entender qué pasa y por qué pasa. En ese sentido, desde hace un tiempo, se viene percibiendo la necesidad imperiosa de que la ciudadanía adopte un papel relevante, si bien, existen matices, puntos de vista incluso contrapuestos y consideraciones de todo tipo a este respecto. Lo que parece evidente es que al menos debería adoptarlo en materia preventiva y de autoprotección. 

Sin ánimo de enmendar la plana a nadie, pero sí con la intención de aportar experiencia en la materia, se describe a continuación la metodología empleada por el equipo de Medi XXI GSA – Consorcio SIDEINFO que trabaja en el ámbito de emergencias (Dalmau-Rovira, F., Quinto Peris, F., Pérez Ferrando, R., Noguera Font, S., Gorgonio Bonet, E., Barceló Puig, A., Belenguer Peris, E.) para el desarrollo de proyectos de autoprotección a escala particular en la microescala (vivienda + parcela) y en la mesoescala (entorno de la parcela + núcleo), (Caballero Valero, D. 2016).

La experiencia nos ha enseñado que, bien gestionada, la autoprotección doméstica ante el riesgo de incendios en zonas de Interfaz Urbano Forestal puede constituir en la actualidad una herramienta útil ante los fuegos de 6ª Generación (Castellnou i Ribau, M., 2017). Cuando los Servicios Públicos de Emergencia colapsan es fundamental que la población civil pueda disponer de medidas pautadas y previamente diseñadas para tratar de garantizar su propia seguridad y minimizar en lo posible las consecuencias del incendio sobre sus propiedades. En este sentido nuestro equipo técnico ha desarrollado la siguiente metodología de trabajo basada en 4 tipologías de actuación:
  1. Formación previa de las víctimas potenciales
  2. Planificación, preventiva, defensiva y de la autoprotección
  3. Jardinería preventiva (pirojardinería) y/o selvicultura preventiva
  4. Dotación de infraestructuras y herramientas



Imagen 1.     Triángulo de la Autoprotección. Fuente: Dalmau – Rovira et al 2014 – Medi XXI GSA


2. FORMACIÓN PREVIA DE LAS VÍCTIMAS POTENCIALES

Del mismo modo que existen personas en riesgo de exclusión social o en riesgo de accidente cardiovascular existe un porcentaje de población que está expuesta al riesgo de incendio forestal. Son víctimas potenciales de un fuego en su entorno. Un aspecto relevante que nos ha enseñado la experiencia es que la asunción (por parte de las víctimas potenciales) de esta conciencia situacional resulta fundamental si se quiere cambiar algo en este ámbito.

Básicamente esto se ha producido, entre otros, por dos motivos: durante años las Administraciones Públicas han adoptado una política paternalista orientada a tutelar al Administrado en todas las facetas referentes a su seguridad, y el Administrado le ha resultado cómodo y se ha ido desvinculando del territorio agroforestal en pro de una conciencia más urbana, cuando no urbanita directamente. Esa desconexión ciudadanía – medio agroforestal unida a la proliferación de núcleos en zonas de alto riesgo de incendio forestal y a un contexto de cambio climático dibujan un escenario potencial catastrófico. Por ello el pilar básico de esta metodología de trabajo pasa por formar a la ciudadanía (víctima potencial) en materia de prevención, defensa proactiva y autoprotección. 

Durante todo el proceso formativo, además, debe evitarse generar una sensación de falsa seguridad en las víctimas potenciales y combatir contundentemente el exceso de confianza a poder ser mostrando ejemplos de las consecuencias de quien se aproxima incorrectamente a un incendio forestal. Las personas formadas deben entender de una forma meridianamente clara qué es una emergencia, cuáles son los riesgos a los que se exponen y que los patrones de comportamiento (propios y ajenos) se alteran en situaciones de estrés. Y esto debe constar incluso por escrito. 


Imagen 2.     Sesión formativa para particulares de agrupación de 5 viviendas en una zona de Interfaz Urbano Forestal. Práctica de abastecimiento de tendido defensivo a partir de una boca de riego conectada a depósito de 300.000 litros de agua con una motobomba portátil. Se les explica que la gasolina de la bomba puede arder. Que el tendido puede resultar útil para los Servicios de Emergencia. Que siempre deben obedecer las órdenes de los profesionales. Que no deben entrar en zona forestal. Que deben preparar su “microescala” particular para reducir riesgos, y protocolos de seguridad, evacuación y confinamiento.  Fuente: Medi XXI GSA

«La gente altera su conducta en respuesta a la implementación de la salud y las medidas de seguridad, pero lo arriesgado de la forma en que se comportan no cambia, a menos que estas medidas sean capaces de motivar a la gente para que altere la cantidad de riesgo que desean sufrir», (Wilde, 1994).

Cuando hablamos de riesgo, tenemos que tener presente que se trata de la relación entre vulnerabilidad y amenaza.  Y por eso cuando hablamos de situaciones de riesgo en zonas donde habitan personas, se convierte en fundamental identificar esa vulnerabilidad para que las personas tomen conciencia de que el riesgo, es posible intervenirlo o modificarlo reduciendo esas condiciones de vulnerabilidad asociada. Pero se les debe mostrar que son vulnerables. Esta es sin duda una de las cuestiones fundamentales en cuanto a esta metodología. La vulnerabilidad como factor interno del riesgo, debe relacionarse, no sólo con la exposición al contexto material o susceptibilidad física de los elementos expuestos a ser afectados, sino también con las fragilidades sociales y la falta de resiliencia de la comunidad, su capacidad de responder o absorber el impacto. Considerar las percepciones sobre las dimensiones de vulnerabilidad de los habitantes de una zona, es fundamental para poder hacer un diagnóstico integral del problema, ya que esa percepción constituye una parte de la realidad, complementaria a las evaluaciones técnicas. Es imprescindible la identificación de diferencias entre ambos diagnósticos de vulnerabilidad, el técnicamente evaluado y el socialmente percibido, ya que es necesario establecer este análisis, como parte preanalítica indispensable para la selección y puesta en práctica de cualquier estrategia de gestión de riesgos. Y aún más si lo que buscamos es una participación activa de esa víctima potencial mutando su papel a parte de la solución partiendo de la hipótesis de que es parte del problema. (Carmona Arango, P., Dalmau – Rovira, F., 2015 - Estudio para la caracterización de la percepción del riesgo de incendios forestales en la Interfaz Urbano-Forestal mediante estudio piloto en el T.M. de Carcaixent (Valencia)). 

Entenderíamos riesgo percibido, como aquel con un alto componente subjetivo, juicios intuitivos sobre el riesgo, relacionados tanto con las estructuras personales, cognitivas, emocionales y de motivación, como con los ambientes sociales, culturales y políticos. Por el contrario, el riesgo técnicamente evaluado, o riesgo objetivo, es aquel que está referido a las valoraciones técnicas y científicas del riesgo llevadas a cabo por personal formado al efecto. Los técnicos vemos riesgos que las víctimas potenciales no ven. Hay que esforzarse por transmitirlos adecuadamente. Sin tecnicismos, pero con rigor. Sin asustar, pero sin minimizarlos. Las víctimas potenciales pueden tener una percepción del riesgo equivocada (exagerada o insuficiente) de nuestro trabajo depende modificarla adecuadamente y ajustarla a la realidad. La formación debe ser teórica, pero eminentemente práctica. Deben entender qué pasará. Incluso por qué pasará. Y deben asumir la máxima de que “El día del incendio ustedes pueden ser parte de la solución o una parte fundamental del problema”. Por ello, durante el proceso, es importante establecer una relación de confianza que aliente las preguntas y permita dar las respuestas correctas. Pero especialmente, hay que indicar lo que NO hay que hacer. 

Imagen 3.     Vecino de la urbanización el Pic de la Cabra de Carlet (València) con una manguera de riego y cuatro cubos de agua frente a un fuego que asciende por una ladera. La falta de una percepción real del riesgo y una equivocada conciencia situacional puede poner en riesgo a aquellas personas que ponen en práctica una “autoprotección” mal entendida. Incendio de Cortes de Pallás, 2012.  
Fuente: Dalmau-Rovira, F. 


3.    LA PLANIFICACIÓN DE LA AUTOPROTECCIÓN EN LA MICRO Y LA MESOESCALA CERCANA

El 7 de diciembre de 2013 se aprobó mediante el Real Decreto 893/2013, de 15 de noviembre, la Directriz básica de planificación de protección civil de emergencia por incendios forestales. Esta norma jubilaba la anterior y hacía mención, por primera vez, al concepto de Interfaz Urbano – Forestal (I.U.F.). La Directriz define la I.U.F. como aquellas “Zonas en las que las edificaciones entran en contacto con el monte. El fuego desarrollado en esta zona no sólo puede alcanzar las edificaciones, sino que además puede propagarse en el interior de las zonas edificadas, cualquiera que sea la causa de origen.”

La norma en ningún momento hace referencia a su clasificación urbanística, ni a su estado administrativo… bajo este precepto Interfaz Urbano Forestal es todo aquello que contiene vegetación forestal (sea palustre, arbolado, matorral, herbáceo…) y que puede acabar quemando una edificación. La misma norma define el concepto Plan de Autoprotección. Según describe este documento debe establecer relativas a una instalación, edificación o conjunto de las mismas, ubicadas en un área de I.U.F., y deben tener por objeto por una parte evitar la generación o propagación de incendios forestales (ser motivo de origen) y facilitar las labores de extinción a los servicios públicos especializados cuando su actuación resulte necesaria. El Plan de Autoprotección (sea a macro, meso o microescala) debe:

A) Complementar las labores de prevención, vigilancia y detección previstas en los planes de ámbito superior. (en el caso de un particular, el plan del núcleo o el plan municipal).

B) Facilitar las tareas de extinción por los servicios públicos y, en su caso, organizar los medios humanos y materiales disponibles para una primera intervención hasta la llegada e intervención de aquellos (el particular puede poner a disposición de los Servicios Públicos de Emergencia medios humanos y materiales).

C) Garantizar la posible evacuación de las personas ocupantes de las instalaciones o edificaciones. (No hace mención al confinamiento planificado… este puede ser un aspecto para revisar en futuros cambios normativos).

Según la Directriz las Administraciones Públicas elaborarán programas de información y sensibilización, sobre prevención de los incendios forestales, al objeto de que los ciudadanos tengan un adecuado conocimiento acerca de las medidas a seguir para evitar la ocurrencia de incendios forestales y de autoprotección en caso de verse implicados en una emergencia de ese carácter de manera que resulten accesibles y comprensibles para todas las personas. Pues bien, basándonos en estos antecedentes resulta viable elaborar un plan de autoprotección para una vivienda particular del mismo modo que se podría hacer para una casa rural, un restaurante, o un hotel en una Zona de Alto Riesgo de Incendio Forestal. El Plan de Autoprotección para una vivienda particular es un documento sencillo que pauta qué acciones debe llevar a cabo el propietario de la edificación en caso de incendio. Lógicamente, al igual que los planes de autoprotección de las urbanizaciones o de los municipios, establece el procedimiento para la integración en planes de rango superior, y deja claro que cuando llegan los profesionales hay que ponerse a sus órdenes. Esta metodología de trabajo puede favorecer que una vivienda se convierta en un lugar seguro y defendible, constituyendo además una opción de refugio para unidades trabajando en I.U.F., de ahí, la importancia de una buena planificación.

Si el vecino además de tener un plan (saber qué hacer), tiene una formación que le aporta una actitud correcta, prepara su vivienda y se dota de algunas herramientas básicas, puede suponer una ayuda importante. Si no lo hace, lógicamente, no.


Imagen 4.     Técnicos forestales de Medi XXI GSA durante una visita de trabajo para la elaboración de un plan de autoprotección de una vivienda aislada (L’Alcora, Castellón). Fuente: Medi XXI GSA




Imagen 5.     Proyecto de defensa contra incendios forestales de una vivienda particular e informe de visita de campo a la vivienda para dimensionar las infraestructuras. Fuente: Medi XXI GSA.


FINAL PARTE 1 - Continuará... 



dissabte, 17 de juny de 2017

1er aniversari #IFCarcaixent2016 o perquè se cremarà (altra vegada) la muntanya de Carcaixent si no fem res per evitar-ho...

Ara fa just un any estava a La Gomera treballant en l'elaboració del Pla Integral de Defensa contra Incendis Forestals del Parc Nacional de Garajonay. Ara fa un any va ser un d'eixos dies complicats que de vegades et toca viure. Cap a les 17:30h una telefonada m'avisava del incendi forestal de Carcaixent. Pintava mal. Hi havia altre Gran Incendi Forestal a Bolbaite.

De seguida començaren les telefonades, missatges, imatges... els companys de Medi XXI es ficaren en marxa. Jo a milers de quilòmetres de casa i ells treballant de valent a Carcaixent. Fins i tot el David Caballero va agafar el cotxe i es va pegar una pallissa venint des de Madrid per documentar el foc. Gràcies a ell, i a Quico, i a JL, i a... tenim molt de material per documentar el que va passar... 

És dur estar lluny quan se't cremen "les teues muntanyes". Aquelles per les que passejaves amb el teu iaio i per les que has corregut tantes aventures... el valor afectiu també importa en estos casos.

Primeres hores del incendi forestal de Carcaixent 2016. Font: I. Vidal Canet. 

Hui, un any després, casualment, estic a una jornada sobre Gestió Forestal Sostenible al nord de Castelló a un municipi que aposta per fer política forestal activa (Vilafranca). Ironies de la vida... I no puc evitar fer-me una pregunta... Pot tornar a passar a Carcaixent? 

I tot i que me fot la resposta, per desgràcia, sí. Tornarà a passar. Especialment si no fem res (responsables polítics, tècnics, propietaris forestals, ciutadania...) per evitar-ho. En abril de 2016 vaig escriure un article (I perquè se cremarà la muntanya de Carcaixent?) en el que explicava que Carcaixent havia patit Grans Incendis Forestals (G.I.F. - de més de 500 hectàrees) en els anys 1973, 1981, 1991, 2000, 2010... i ara podem afegir el 2016. Però els arguments segueixen 100% vigents.

Si vos pareu a pensar-ho cada 10 anys aproximadament se'ns crema la muntanya. Però, per què?????

Doncs mireu, bàsicament perquè com va dir l'Albert Einstein, si sempre fem el mateix no podem esperar resultats diferents... Des de que la societat moderna va anar abandonant progressivament els terrenys agrícoles i els usos agroforestals la cosa no ha canviat gens. Al contrari. Ha empitjorat. Abans no hi havia tantes cases enmig de masses forestals. Ni hi havia una situació de context com la que imposa el canvi climàtic... la gent era rural. Ara és urbana. I això té conseqüències.

I si no fem res, en els propers 10 anys tornarem a posar llaços negres al Facebook, i lamentarem, i maleirem en arameu... però se'ns tornarà a cremar la muntanya.

Foc secundari que a punt va estar d'entrar al barranc Ample (Sant Blai) i que va omplir de fum La Ribera. Font: David Caballero

Joves observen com el foc avança abans de l'arriba dels bombers a Sant Blai i la posterior evacuació. Una població formada és fonamental en este tipus de circumstàncies. Font: David Caballero


1 any de bones intencions i poques accions sobre el territori. 

El meu equip i jo mateix ens hem implicat directament en el post-incendi en l'escala tècnica que ens pertoca. Durant l'incendi ens ficàrem a disposició del Director d'Extinció (qui mana en el PMA) i ajudàrem a coordinar la defensa de Santa Marina i de l'Hospital de La Barraca. (Podeu llegir un extens informe al respecte ací). Després ens encomanaren un informe sobre treballs d'emergència i una valoració de danys. Hem participat activament en la mesa de concertació i ara intentem ajudar al grup promotor post incendi que està dirigint un procés participatiu interessant i molt necessari. Se planteja comprar la muntanya de Carcaixent (que és majoritàriament privada). En este temps, gràcies al treball del Grup Promotor Post Incendi Forestal de Carcaixent hem sabut, per exemple, què pensa la gent del nostre poble respecte d'esta qüestió o de l'existència d'espais naturals protegits.

Enquesta realitzada pel Grup Promotor Post IFCarcaixent sobre la percepció social dels incendis forestals i el seus aspectes associats. Font: Grup Promotor


Sobre la propietat forestal a Carcaixent. Un dels principals condicionants. 

És important indicar que l'estructura de la propietat del sòl forestal a Carcaixent és fonamentalment privada. Concretament més del 90% de la superfície està en mans de particulars i la resta és de domini públic (una parcel·la al Realenc i el Paratge Natural Municipal de l'Hort de Soriano). La bona notícia és que la propietat no està excessivament fragmentada. 3 propietaris tenen més de 1.500 hectàrees d'un total de 2.700. La resta són xicotets propietaris.

Hi ha qui pregunta que per què no s'expropien eixos terrenys. Bé, ací van algunes consideracions al respecte. Segons allò que estableix la Llei 3/93 forestal valenciana que en el cas d'abandó o deixadesa per part dels propietaris de terrenys forestals de l'exercici d'aquells deures dominicals que suposen greus implicacions per a la conservació dels terrenys forestals, s'obri la possibilitat d'una expropiació forçosa per part de la Generalitat Valenciana.

Al Títol III, article trenta-nou s'estableix que la Generalitat Valenciana incrementarà el seu patrimoni forestal amb la finalitat de contribuir al compliment dels objectius de la llei, adquirint terrenys forestals o drets reals sobre aquests, mitjançant compravenda, permuta, donació, herència o llegat i mitjançant qualsevol altre procediment fins i tot l'expropiació.

I en este punt és on diu que l'expropiació es durà a terme conforme al previst en la legislació d'expropiació forçosa. El Govern Valencià pot acordar, a proposta de la Conselleria de Medi ambient, l'expropiació de terrenys forestals de propietat privada. S'ha de justificar la Utilitat Pública.

A l'article 9 diu que es pot justificar / declarar d'utilitat pública els terrenys forestals de propietat pública (1) o privada (2) que hagen de ser conservats i millorats per la seua transcendència hidrològic-forestal o per les seues funcions ecològiques o socials. En el cas dels privats diu que poden ser declarats protectors (i pot ser el pas previ a la seua expropiació) que tinguen una superfície superior a cent hectàrees i els situats en vessants que la seua pendent mitjana siga igual o superior al 50%. Per zones s'acomplirien un o tots els requisits.Corresponen al Govern Valencià concedir la declaració d'Utilitat Pública, previ procediment que garantisca, en tot cas, l'audiència dels titulars.


Situació de la muntanya de Carcaixent en moltes zones abans del incendi forestal de 2016. La densitat excessiva de pinar no gestionat implica una massa forestal impenetrable i molt vulnerable als incendis forestals. Esta tipologia de masses se sol produir després dels incendis per la gran quantitat de llavor que llança el pi blanc (Pinus halepensis) al pas del foc. Font: Dalmau Rovira, 2015.


Les causes de l'expropiació han de ser necessàriament la utilitat pública o bé l'interès social. Una vegada la utilitat pública o l'interès social s'han justificat adientment l'Administració fixa els béns de necessària ocupació, definint-los singularment. En aquest tràmit se segueixen els següents passos: El beneficiari de l'expropiació formula una relació de béns i drets a expropiar. Aquesta relació ha de publicar-se en el Butlletí Oficial de l'Estat, en el de Província i en un dels diaris de major circulació en aquesta, comunicant-ho als Ajuntaments on es trobe la cosa a expropiar per a la seua publicació en el tauler d'anuncis. El Subdelegat del Govern obri un termini de 15 dies d'informació pública, en el qual qualsevol persona podrà aportar els documents necessaris per a la rectificació dels possibles errors que pogueren existir. El subdelegat del Govern resol en el termini de 20 dies a la vista de les al·legacions presentades.

El problema és que per expropiar fan falta diners. I a més, si se compra la muntanya,... s'haurà de gestionar, no? I si és pública, la responsabilitat d'eixa gestió també ho és. Hi ha opcions mixtes com els convenis, o la custòdia del territori... però totes elles impliquen recursos per la gestió.

Si se planteja, caldrà fer-ho bé. El Doctor en Geografia, Paco Tortosa i Pastor, savi en matèria territorial, ment inquieta, productor agrícola local i altres moltes coses, va proposar fer una recollida de diners privats per l'adquisició i posada en marxa d'un projecte. Siga quina siga l'opció triada (obligar als propietaris a gestionar, comprar, expropiar, consorciar, ...) el que és evident és que de la mateixa manera que tenim un Pla General d'Ordenació Urbana cal planificació forestal. Cas contrari tindrem molts més problemes dels que ja tenim. I a més, s'ha d'actuar amb urgència. El desert ja toca a la nostra porta, i els incendis no ajuden.

Treballs d'inventari forestal associats a un projecte d'ordenació forestal.
Font: Dalmau Rovira, 2013. Medi XXI GSA.

Zona forestal degradada del sud d'Alacant. Font: Dalmau Rovira, 2004


Una estratègia. Del negre al verd en 10 anys.

Si el Govern actual o l'anterior a Carcaixent s'haveren plantejat una política forestal seriosa possiblement l'escenari podria haver estat altre. Però el cas és que, per desgràcia, no ha estat entre les seues prioritats pels motius que siga.

Ara, aprofitant que la ciutadania s'ha mostrat preocupada pel problema, seria interessant replantejar l'escenari i posar la prevenció d'incendis i la gestió forestal del nostre territori, amb fets, damunt de la taula. En este sentit, serveixen perfectament un fragment de Constan Amurrio, Degà del Col·legi valencià d'Enginyers de Monts, que fa poc va publicar la premsa, i que deia així:

"... Per a cercar alternatives d'acció política forestal que siguen social, ambiental i econòmicament viables, s'ha de fer un esforç i començar encertant el diagnòstic. L'augment dels grans incendis forestals és una conseqüència directa de l'actual acumulació de biomassa forestal, mai abans coneguda, derivada al seu torn de l'absència de gestió, per l'abandó dels espais agroforestals i la despoblació interior..."

Àrea forestal gestionada. Serveix per a que quan hi ha un incendi forestals l'operatiu d'emergències tinga alguna oportunitat de plantar cara al foc. Font: Dalmau Rovira, 2014


És a dir, la manca d'activitat al territori fa que siga caldo de cultiu per als incendis forestals. I per això cal estratègia. Cal política forestal. Cal pressupost, i per suposat, cal voluntat política. En este sentit algunes de les accions a desenvolupar podrien ser les següents:

A1. Projecte de Restauració Hidrològica Forestal urgent de l'àrea cremada incloent en paral·lel un programa de formació de personal que treballarà en l'execució dels treballs.


Estos treballs serveixen per intentar minimitzar els danys, i malgrat que durant aquest any haurien d'haver-se fet i no s'han fet, encara se poden prendre mesures per reduir els danys sobre el sòl, la vegetació i la fauna generant a l'hora llocs de treball.

Objectiu de l'acció:
ordenar tots els treballs a desenvolupar en la zona cremada i valorar-los econòmicament amb detall. previndre l'erosió i els problemes de contaminació que pot provocar la sendra amb hidrotècnies de restauració i protecció del sòl abans de les pluges de tardor. Formar a personal en l'atur del món agrari per a desenvolupar treballs forestals aprofitant que tenen base de maneig de ferrament (motoserres, tractors...). Generar llocs de treball i millorar el temps de recuperació.

Termini de redacció: 1 mes.
Termini d'execució: 4 mesos.


Construcció de fagines (barreres) per evitar l'erosió post - incendi forestal.
Font: Dalmau Rovira, 2011


A2. Pla Municipal de Prevenció d'Incendis Forestals.

Els plans locals de prevenció d'incendis forestals estableixen les mesures per reduir la possibilitat de que s'inicie el foc. Carcaixent hauria de tindre'l des de fa molts anys, però cap govern ha decidit la seua redacció.

Objectiu de l'acció: articular mesures per previndre els futurs incendis amb el maneig de la regeneració natural que puga haver treballant sobre la massa forestal que s'ha salvat i les illes verdes que queden dins del cremat per a afavorir la seua conservació. Canalitzar el voluntariat que ha sorgit arran de l'incendi per a fer feines de gestió forestal en àrees estratègiques amb tallers formatius (refaldat de pins, ajuda a la regeneració...) i preparar accions de plantació quan arribe la tardor.

Termini de redacció: 6 mesos.
Termini d'execució: 5 - 10 anys.

Treballs forestals de prevenció d'incendis al voltant de la urbanització Puig Gros de Carcaixent en la Serratella. Font: Dalmau Rovira, 2010.



A3. Execució de les mesures contemplades en els Plans d'Autoprotecció de les urbanitzacions de Carcaixent.

Carcaixent va ser el primer municipi valencià en tindre tots els plans d'autoprotecció de les seues urbanitzacions aprovats. El problema és que els particulars no sempre han estat disposat a assumir la seua part de responsabilitat en la implantació d'estos plans. Solament la urbanització Santa Marina, amb l'ajuda de la Generalitat Valenciana i l'Ajuntament de Carcaixent, va avançar en la seua aplicació. En este sentit altres urbanitzacions com Sant Blai i el Tir de Colom decidiren no invertir en la seua autoprotecció malgrat l'esforç que se va fer (amb diners públics) per generar infraestructures defensives.

Objectiu de l'acció: Protegir les àrees d'interfície urbana forestal i acomplir allò que preveuen els plans aprovats des de 2007 però que no s'han executat amb participació dels veïns via cofinançament com ja se va fer en Santa Marina.

Termini d'execució: 12 mesos.

Resum econòmic de la inversió feta en autoprotecció contra incendis forestals a Carcaixent entre 2006 i 2015. Esta imatge correspon a una acció formativa desenvolupada a Sant Blai i Tir de Colom l'any 2015. Cal assenyalar que la major part de la inversió pública indicada en els valors que apareixen corresponen a la inversió feta per la urbanització Santa Marina. La major part de diners públics corresponen a 2 ajudes de diners de la Generalitat Valenciana a la urbanització Sant Blai. 
Font: Medi XXI GSA

Treballs forestals al perímetre de la urbanització Sant Blai emmarcats en el seu Pla d'Autoprotecció davant el risc d'incendis forestals desenvolupats amb inversió pública (Pla Confiança)
Font: Medi XXI GSA


A4. Paral·lelament a l'acció A1. Redacció i subscripció d'acords amb els propietaris forestals de Carcaixent per a possibilitar una gestió mancomunada coordinada per l'Ajuntament o estudi d'altres alternatives (compra, expropiació, custòdia del territori...).

Objectiu de l'acció: Possibilitar la gestió forestal de la major part del terme municipal vist que la propietat és fonamentalment privada. L'avantatge és que amb 4 propietaris se podria tindre la major part del territori. Si a això se li afegeixen els Dominis Públics (caldrà acord amb Confederació) la resta de propietaris resultaran més fàcils d'incorporar al procés.

Termini d'execució: 1 mes i mig.


A5. Vertebració ciutada i capitalització del voluntariat.


Val a dir que està acció s'està desenvolupant. La Mesa de Concertació post incendi forestal que organitza la Generalitat Valenciana mitjançant la Direcció General de Prevenció d'Incendis va donar com a resultat que diferents col·lectius locals i persones particulars s'estiguen organitzant al voltant del grup promotor que actualment està desenvolupant tasques formatives (molt important) per a que l'acció voluntària siga útil.

Notícia apareguda a la premsa referent als treballs de concertació després del incendi de 2016.
Font: Notícia sencera a Ribera Express


A més de les esmentades cabrien altres propostes com ara:

A6. Gestió integrada dels plans d'ocupació i coordinació per a treballs d'emergència i millora forestal.

A7. Pla municipal de gestió agrícola preventiva.

A8. Projecte de recuperació i millora del Paratge Natural Municipal Hort de Soriano.

A9. Projecte de millora forestal de La Bossarta (sòl públic).

A10. Execució dels treballs d'urgència previstos en les accions A1, A2, A4, A6, A7 i A8 sobre una superfície de 2.200 hectàrees


En resum, caldria articular una política agroforestal local orientada a aprofitar les nostres muntanyes si no volem tornar a les lamentacions en uns anys.

Una aposta per invertir en matèria agroforestal generaria de forma directa la creació de llocs de treball, ajudaria a la fixació de població al territori, lògicament, serviria per fer una prevenció efectiva dels incendis forestals, permetria la mitigació a escala local dels efectes del canvi climàtic... i altres beneficis als quals no sembla lògic ni raonable renunciar.

Cal aprofitar totes les ferramentes disponibles per al desenvolupament d'una gestió forestal sostenible a Carcaixent. Si se vol conservar el patrimoni forestal i generar al mateix temps un benefici per la societat local és necessària la creació de paisatges resilients davant el risc d'incendi.

Calen fets, i no paraules, o tornarem a veure taques negres com està embrutant les nostres muntanyes. Ha de tindre's en compte que tard o prompte, allò que no gestionem nosaltres ho acabarà gestionant el foc. Poden prendre's mesures ara, i preparar el futur, o pot no fer-se res, i lamentar-ho quan torne a passar. De nosaltres depèn.

Perímetre del incendi forestal de Carcaixent de l'any 2016.
Font: Medi XXI GSA


Vídeo amb algunes imatges del treball de camp desenvolupat després del incendi foresta de 2016 a Carcaixent. Font: Medi XXI GSA


dimarts, 21 de febrer de 2017

Xàbia 2017. Participación pública, conciliación de intereses, percepción del riesgo y prevención de incendios forestales

El lunes 20/02/2017 se presentó en el Ayuntamiento de Xàbia (Marina Alta, Alicante) el programa de trabajo que se propone seguir para la elaboración del Plan Local de Prevención de Incendios Forestales, así como una propuesta metodológica basada en la participación pública y la conciliación de intereses integradas en el proceso de Planificación Territorial Estratégica.

El equipo de Medi XXI GSA (que tengo el placer y la responsabilidad de dirigir) estableció una delegación en Alicante en el año 2015. Nuestro compañero Raimon Pérez, Ingeniero Forestal y Licenciado en Ciencias Ambientales responsable de la Delegación, premiado por la UPV por su trabajo de prevención de incendios forestales en Torrent (Valencia) en el año 2011, ha trabajado desde entonces intensamente en diversos proyectos en colaboración con algunos de los principales municipios alicantinos y con las principales comunidades de propietarios que constituyen una de las comarcas más complicadas desde el punto de vista de la Interfaz Urbano - Forestal en Alicante.

Fruto de este trabajo intenso de los equipos de Alicante y Valencia, y gracias al proyecto SIDEINFO de Torrent (premiado en 2012 en los "Dubai International Awards" de la Organización de Naciones Unidas - Hábitat) del cual tuvo conocimiento la localidad de Xàbia antes de conocernos, a principios del año pasado iniciamos los contactos para colaborar en la prevención de incendios forestales en la localidad.

Vídeo resumen del proyecto SIDEINFO de Torrent en el marco del proyecto europeo FIRESMART
Fuente: Medi XXI GSA

En los contactos iniciales de 2016 se estableció la necesidad de iniciar los trabajos de planificación preventiva dado que el Consistorio era consciente del riesgo que presentaba su municipio y se mantuvieron diferentes reuniones que culminaron con una serie de propuestas entre las que estaba la necesidad de abordar el plan local de prevención de incendios forestales.

Cabe reseñar que Xàbia disponía de un Plan Municipal de Emergencias ante el riesgo de desastres naturales aprobado desde el año 2006 (cuatro años antes de la entrada en vigor de la legislación valenciana de emergencias) que sustituía otro plan aprobado en los años 90. Este detalle es importante porque, de facto, son muchos los municipios que incumplen la normativa vigente en materia preventiva y operativa.

E incluso aquellos que cumplen la normativa y han elaborado sus planes, se encuentran con verdaderos problemas a la hora de materializarlos por causas de lo más diverso. Por todo ello, conscientes de la necesidad de hacer una planificación realista (vs optimista), nuestro equipo abordó la cuestión desde un enfoque conciliador en el que la participación pública aporte opciones de que lo que se ponga en el papel acabe plasmado sobre el territorio. 

Primera reunión del Plan de Prevención de Incendios Forestales de Xàbia en la que participamos parte de los miembros del equipo redactor ante los actores implicados (Policía Nacional adscrita, Guardia Civil, Cruz Roja, Brigades Rurals, Bombers Alacant, Creu Roja, técnicos municipales, representantes políticos, comunidades de propietarios...). 
Fuente: Medi XXI GSA


La integración de los agentes locales en este tipo de procesos resulta fundamental a la hora de diseñar acciones que, si bien han de tener un marcado carácter técnico, van a implicar cuestiones de índole territorial en los que las consideraciones de sus futuros beneficiarios es clave. 

El trabajo de participación pública con actores locales y municipios es complicado. De hecho en los 16 años de experiencia del equipo hemos trabajado desde conflictos taurinos vs antitaurinos para la elaboración de un informe de sostenibilidad ambiental para un ayuntamiento hasta conflictos entre vecinos y ayuntamiento por cuestiones acústicas. Y al final la experiencia sobre el terreno en conflictos reales demuestra que cambia el problema, pero muchos de los procesos sociales son los mismos. 

Entre los años 2014 y 2016 hemos tenido la suerte de participar y colaborar a través de nuestra Delegación en Canarias en un ambicioso Plan de Prevención Social de Incendios Forestales en la isla de La Gomera. Este proyecto ha sido muy enriquecedor en tanto en cuanto a la experiencia de más de 10 años del equipo en planes de participación pública con comunidades de propietarios en materia de prevención del fuego desde nuestra perspectiva forestal / ingenieril, hemos sumado el inmenso conocimiento que nos han aportado desde la Universidad de La Laguna y su Instituto de Ciencias Sociales y Políticas. Este proceso ha implicado a antropólogos, sociólogos y otros profesionales de las ciencias sociales que nos han aportado puntos de vista muy interesantes y a los que hemos intentado aportar nuestra experiencia. 

El resultado, de momento, un plan integral de defensa contra incendios forestales que ha contado con un amplísimo proceso de participación pública que ha enriquecido las propuestas y que lejos de percibirse como un trabajo "teórico" se percibe a día de hoy como un trabajo útil para los objetivos que persigue.

Diferentes momentos de la participación pública y formación asociada al Plan Integral de Defensa contra Incendios Forestales de La Gomera. Fuente: Medi XXI GSA


También hemos trabajado con en estos tres últimos años con miembros del Colegio de Psicólogos de Andalucía, concretamente con integrantes del Área de Intervención Psicológica en Emergencias y Desastres en proyectos orientados a entender la percepción del riesgo por parte de aquellas personas o comunidades que viven en zonas de riesgo. 

Lógicamente, a lo largo de todo este proceso hemos intentando aprender. Y hemos aprendido muchas cosas relacionadas con la conciliación de intereses, la mediación en conflictos y su implicación práctica para la prevención de incendios forestales. 

Una de las cosas que hemos aprendido es que “Las personas responden a los peligros de acuerdo a las percepciones de los riesgos que poseen. Lo que perciben, por qué lo perciben de esa forma y cómo se comportarán en consecuencia es una materia de gran importancia para las industrias y los gobiernos que tratan de evaluar e implementar nuevas tecnologías.” (Peters y Slovic, 1996).

Esta afirmación es aplicable a un alcalde, a un concejal, al presidente de una comunidad de propietarios, a un vecino particular, a un técnico... y claro, nos surgieron preguntas.

¿Qué es lo que hace que las personas, aún conociendo el peligro que corren frente a determinadas situaciones, asuman el riesgo de enfrentarlas? ¿Por qué si se sabe que existe un riesgo, y se informa a la comunidad, no se toman las medidas apropiadas para prepararse o mitigar el desastre? ¿Qué pasa con las acciones de intervención del Estado y las diferentes instituciones frente a la prevención de desastres, que no resultan eficaces? (Narváez et al, 2001)

Por ello, y para intentar encontrar respuestas, en Septiembre de 2015, y en colaboración con investigadores del Departamento de Estadística Aplicada y Operacional de la Universitat Politècnica de València y nuestr@s amig@s psicólog@s de Andalucía elaboramos un primer "Estudio para la caracterización de la percepción del riesgo de incendios forestales en la Interfaz Urbano-Forestal mediante estudio piloto" con nos aportó algunas ideas interesantes que hemos ido aplicando en todos nuestros procesos de planificación preventiva.

El proceso se basó en más de 180 encuestas "puerta a puerta" sobre una población total de 516 propietarios distribuidos en 4 urbanizaciones en zona de alto riesgo de incendio forestal. La encuesta tenía un total de 19 preguntas y nos permitió recopilar datos en diferentes materias como su conocimiento del entorno, la cuestiones básicas en materia preventiva, su percepción del riesgo, de la responsabilidad, de las cuestiones económicas...

Aspectos abordados en el proyecto sobre percepción del riesgo en Valencia (2015)
Fuente: Medi XXI GSA

Respuestas ante una eventual evacuación por incendio forestal afectando a la vivienda. 
Fuente: Medi XXI GSA


Todo este proceso de comprender algunos de los mecanismos que afectan cuestiones de participación pública, conciliación de intereses, percepción del riesgo y prevención de incendios forestales nos ha conducido a elaborar una metodología de trabajo que enriquece nuestros procesos de participación y nos aporta, además, un valor añadido en materia de diseño de actuaciones. 

Otra de las cosas que hemos aprendido a lo largo de los últimos años es que la conflictividad (sea del tipo que sea) no aporta a los procesos de Planificación Territorial Estratégica. Cuando un proceso se enquista (por razones judiciales, conflictos entre vecinos, desencuentros entre colectivos y/o actores...) el proceso técnico queda truncado y pasa a un segundo plano.

Por eso nuestro equipo, desde hace años, intenta aportar un entorno de trabajo constructivo y basado en la colaboración entre actores (artículo Dejadez Urbano - Forestal sobre conflictividad relacionada con el fuego de Xàbia) entendiendo que, si bien existen diversos enfoques, la complejidad intrínseca a los incendios forestales (especialmente en zonas de Interfaz) requiere de dotes de negociación más allá de un planteamiento estricto en materia normativa. 

Y también, por las mismas razones, y por un profundo convencimiento de la necesidad de colaboración nuestro equipo ha generado múltiples recursos que han sido puestos a disposición de la comunidad de los incendios forestales gran parte del conocimiento adquirido en estos años con la intención de sumar esfuerzos en la construcción de una conciencia colectiva  

Me quedo con una cita que he aprendido en los últimos años y que trato de aplicar en el trabajo... 

"Primero, escuche. Dele a su oponente la oportunidad de hablar. Déjelo terminar. No se resista, defienda ni discuta. Esto sólo levanta barreras. Trate de construir puentes de comprensión". 

Dale Carnegie (1988 - 1955)

Carnegie promovió el concepto que hoy en día se conoce como "asunción de responsabilidades", defendiendo una idea que es, al menos, inspiradora: que resulta posible cambiar el comportamiento de los demás si cambiamos nuestra actitud hacia ellos.

No esperemos pues que con imposiciones y medidas coercitivas cambien las cosas. Cuesta más convencer, por supuesto, pero a la larga siempre es mejor que vencer.

Esa va a ser una de las piedras angulares del trabajo en Xàbia (como lo es en los proyectos que estamos desarrollando en Baleares, Catalunya o Canarias en estos momentos). Es un municipio complicado y tras el incendio vamos a tener que gestionar conflictos. Pasa siempre. Pero al mismo tiempo supone un reto estimulante. Nuestra propuesta es clara, queremos contribuir con nuestra experiencia y esfuerzo a mejorar la situación. El plan debe cumplir con el objetivo de prevenir fuegos forestales pero también de dar oportunidades de control al operativo, por ello trabajaremos con el operativo para su diseño, por supuesto. Pero además, debe ser viable en cuanto a su ejecución. Y para ello habrá que hablar con las fuerzas políticas locales. Para llegar a consensos.

Dijo un escritor chino que se consideraba "hijo de las montañas" (Lin Yutang, 1895 - 1976), que "los conflictos existen siempre. El reto no es tratar de evitarlos, sino de entenderlos".

Nosotros somos forestales, ambientólogos, geógrafos, biólogos, agrónomos... y también nos consideramos hijos de las montañas. Sabemos que será un camino largo, es evidente, pero en beneficio de todos (incluídas nuestras madres, las montañas), trataremos de argumentar, convencer y construir puentes de comprensión, y colaboración.

En ello estamos. 


Miembros de Medi XXI GSA, una de las Brigadas Forestales y el Director del Parque Nacional de Garajonay con el Teide al fondo (La Gomera, 2015). Fuente: Medi XXI GSA